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14.1.14

solo de ti

Los Habitués, si en algo creen, es en los poetas. La poesía duele. Y quema. Con eso ya alcanza para ganarse, por lo menos, nuestros respetos, ya que, como para todos los asuntos delicados, se necesita de un corazón taura y valiente, y un alma extensa...


En la fecha (fragmento)

Solo de ti, lleno de ti,
esta tarde a las 7,
el ciudadano de tu ausencia
se palpaba la cara, la voz, los papelitos,
deveras comprobando
que tus ruidos andaban por sus huesos
y en general que te habías ido.

Juan Gelman, Velorio del solo, 1961


¡Salú, Juan, poeta!

17.10.13

día de la lealtá habitué y cumplesaño

Compañeros y compañeras: hace exactamente un año, y en este día especial, el día en el que "el subsuelo de la patria sublevado", la negrada, los "cabezas", los descamisados empezaron a hacer Historia, en este día, Las Patas en las Fuentes, primer lonplei de Los Habitués, salía a andar caminos.

Nunca (¡ni nunca!, como le dijeron las rayas a los tigres allá en el Yabebirí para defender a un compañero) nos imaginamos que el purrete nos iba a dar tantas alegrías; aunque, pensándolo bien, siempre sospechamos que el amor con amor se paga... Y así de bien nos fue, y así estamos, viéndolo crecer al pequeñín, a ese pibito cantor, hijo de nuestro Querido y Gran Buenos Aires, del Gotán y la Gamur, que junto a su barra de amigos murgueros vienen enquilombando, encendiendo, carnavaleando esta ciudad gris, bares y cafés...


Les dejamos aquí, y como para estar a tono con el día, un fragmento, un cacho, de la crónica "Los Habitués: radiografía política" "De cómo la incoherencia puede llegar a ser bandera", de nuestro querido Negro Flores:

"(...) porque si uno se pone a estudiarlos, a los Habitués, un poco más de cerca, y guarda que muerden, al punto se da cuenta que cuando los muchachos están juntos abandonan sus eternas discusiones y, conjurados, básicamente gustan de llevarle la contraria a todo aquel que se presenta demasiado convencido de alguna cosa, a sabiendas que la realidad, y si hablamos de política mucho más, es siempre mucho más compleja y contradictoria que la teoría más teórica y científica. Sólo sé que no sé nada parece ser su lema, y de áhi es que, en General, se dejan llevar por el corazón. Que, ni hace falta decirlo pero por las dudas, late clarito y cual bombo de murga a la izquierda del pecho. O sea, siempre, siempre, siempre del lado de la causa del Pueblo, de los cabecitas negras, y nunca, nunca, ni nunca, del lado de los cabecitas huecas...

Porque como ahora parece ser que la oligarquía no existe, pero que la hay, la hay... (como bien lo demuestra esta fotografía)


... los Habitués, cuando se topan con alguno de estos ejemplares del género de los grandes primates antropomorfos, que desgraciadamente nunca faltan si no que sobran (pasa en las mejores familias, señores, y a decir verdad de un tiempo a esta parte están por todos lados, si los grandes medios de comunicación parecen el África ecuatorial...), hacen causa común con todos los descamisados que en la historia han sido y serán, y se les da por poner patas arriba las mesas de los bares al grito de "¡Viva el Tirano Prófugo!" y ahogan toda discusión de la manera más autoritaria con los compases instrumentales, ¡y con arreglos!, de la marchita esa que cantaba el gran Huguito del Carril, con trompetas y todo, antes de lanzarse a cantar la letra a voz en cuello, si se la acuerdan, y poniendo énfasis en la parte esa de "combatiendo al capital" (esa que otros peronistas después y para su propia vergüenza decidieron cambiar). Si no se la acuerdan la inventan ipso facto intercalando por las dudas alguna que otra puteada para amedrentar a los tilingos..."

Bueno, eso, un cachito nomás....

¡Compañeros y compañeras (una de las palabras más lindas), feliz día! ¡Salú!

5.8.12

qué chava la chavela

Isabel Vargas Lizano, noventa y tres pirulos, costarricense pero cuate y mexicana hasta los calzones. Chavela, Chavelacita, otra mujer con todo lo que hay que tener. Libre, linda y loca, como se dice ahora... y habitué, claro, por si las moscas.


Decí que la canción no es muy representativa del folclore mexicano, pero ¡qué letra más linda, papu!



Un tequilazo a su salú, y ¡buen viaje, hermosa!

26.7.12

volveré y seré millones

Pueblo, apasionada solidaridad con mi pueblo, dice mi afiche, que sobrevivió a épocas solitarias, a tantas cosas duras, algunos "peronismos" incluidos...

Hacía mucho que no escribíamos nada en el coso este, pero a veces el corazón se agita y pide cancha. Porque esa mujer, y tantas otras, por lo menos las de mi familia, me enseñaron un par de cosas de esas que no se olvidan nunca. Una de ellas es que no hay otro lugar en el que pararse que no sea el lugar del pueblo, del que la yuga, la vive y la curte todos los días, aunque a veces uno no esté de acuerdo, aunque a veces la ideología o los lecturas nos tienten a cruzar el charco, y pensemos que al pueblo se lo debe "iluminar".

Pavadas. La vida del pueblo, la nuestra al fin de cuentas, es otra cosa, mucha más intensa, más grande, y tiene más luz propia que cualquier mistongo farolito. Y está muy bien: cada cual en su trinchera, por supuesto, con sus creencias y sus convicciones, con sus camisetas de distintos colores, pero... Cada cual con sus amores, sus historias, sus acciones, pero... Siempre del lado del pueblo, hijo. Siempre. ¿Tamo'?


Cuestión que nos damos el permiso, hoy, de ensayar un cariñoso homenaje a ella. Y en ella a tantas, a todas las mujeres del pueblo con los ovarios bien puestos.

Compañera, pa' usté (para ustedes), orgullosamente: ¡Salú!

6.6.12

¿qué so', marciano so'?

Ray Bradbury se acaba de tomar una nave interestelar para vaya uno a saber qué mundos. Y diga que no tengo tiempo ahora de escribir alguito un cacho más profundo, pero no quería perder la oportunidad de saludar al escritor, uno de nuestros preferidos, que se tomó el piro.


Cuestión que si usté tiene en su biblioteca Fahrenheit 451, o Crónicas marcianas, por ejemplo, vaya, busquelós y —pere... antes huela el olor del pelpa...— y se los lee de un tirón. Y si tiene tiempo, se los aprende de memoria, no sea cosa...



Los Habitués, esta patota de marcianos rantes, lo mencionan en sus crónicas pa' que tintinee su nombre, y se pasan la posta guardada en la memoria de boca en boca, pa' que nadie olvide...
¡Salú, don Bradbury! ¡Troesma!

1.6.12

Qué sé yo, corazón, ¡luna lunfardo!

PASADO AL SÁBADO 30 DE JUNIO

A 35 años del secuestro y desaparición del poeta Roberto Santoro: justicia y verdad.

No conocimos a Roberto, Toto, El Pelado Santoro, o sí, porque siempre está acá con nosotros. De hecho su poesía callejea siempreviva y nos acompaña en cada escenario desde nuestros comienzos habitués y ese tango que nos mete en otro tango bajo la luz de su luna lunfardo.

Hoy 1ro. de junio se cumplen 35 años de su secuestro. El poeta de Chacarita era preceptor en una escuela secundaria del barrio de Once y de allí se lo llevan vaya uno a saber qué hijoputas del Gran Bonete del Estado terrorista (“¿pues entonces quién los tiene?” se preguntaba Roberto por los compañeros en un poema de 1975, de su libro No negociable).

Laburante, poeta, militante del PRT: tipo comprometido con su tiempo y su cultura, que era la cultura de la calle y del rioba, la pizzería, el bar y el bondi popular.

Es que además de escribir el increíble Literatura de la pelota, tal vez el primer libro con textos y poemas sobre el fútbol, que recopilaba hasta los cantitos de las hinchadas allá por 1971, Santoro –hincha fanático de Racing- repartía sus textos en la cancha, en fraterno ida y vuelta con los poetas del tablón y con el mismo compromiso que lo llevó a militar por un cambio político revolucionario.


Así se presentaba a sí mismo en un reportaje que dio a la revista Rescate en 1973: "sangre grupo A, factor RH negativo, 34 años, 12 horas diarias a la búsqueda castradora, inhumana, del sueldo que no alcanza. Dos empleos, escritor surrealista, es decir, realista del sur. Vivo en una pieza. Hijo de obreros, tengo conciencia de clase. Rechazo ser travesti del sistema, esa podrida máquina social que hace que un hombre deje de ser un hombre, obligándolo a tener un despertador en el culo, una boleta de Prode en la cabeza y un candado en la boca".

Pelado querido, poeta y compañero, Los Habitués te abrazan allá donde estés –seguramente mateando con Manzi y Discépolo, o tramando alguna jugada con Haroldo- y te invitamos a que nos acompañes hoy y el SÁBADO 9 DE JUNIO A LAS 17 hs en tu plaza, la PLAZOLETA ROBERTO SANTORO de Av. Forest y Teodoro García, en tu querido barrio de Chacarita.

Ahí estaremos entonces con tu familia y un montón de artistas, amigos y compañeros que para qué te cuento, si ahí nos vemos.

Poeta y cumpa querido, don Roberto Jorge Santoro, ¡salú!



Sí sí señores

Aunque estés parado
sobre un almuerzo de apuro
y abandonado de la muerte y el laburo
cuando la forma del mundo
que rebota
se va a esconder en la trampa de la red
como pelota
te alcanza que la tarde quede ronca
para olvidarte de la mufa y de la bronca.

Si hasta los ángeles petisos
te acompañan
bajando a gritar desde los frisos.

Tu vida va en el puño
caliente como el sol
y el cuore está golpeando
gol gol gol

5 de enero de 1975
(Roberto Jorge Santoro. Obra poética completa 1959-1977, Ediciones Razón y Revolución, 2009)

* Para leer y escuchar a Santoro.
http://www.revistalamasmedula.com.ar/nro4/nota3.htm

21.2.11

yo vengo de otro siglo

Qué sé yo, yo qué sé... Uno, como buen porteño que es, trata de que no se le noten demasiado sus preferencias, sus amores, las cosas que lo hacen llorar, la furia, los tipos a los que uno quiere y admira denserio, quizás las esperanzas que todavía guarda en el bolsillo, y...

Pero quéselevacer, y aún a riesgo de resultar poco elegante y demasiado transparente, un chichipío, diré que hay cosas que a uno lo pueden, y le estrujan el alma, que son como un picor en la napia, infancia y vinilos; el coscorrón cariñoso del viejo, las ilusiones o la sonrisa de quien te ama. Cosas con las uno crece y se hace, que lleva encima sin darse cuenta, y que lo dicen, como si uno a la final fuera una poesía escrita por otros. O una música. O un sentimiento.

Y todo esto viene a cuento porque Alejandro del Prado...

... Es hijo de otro Alejandro del Prado, más conocido como Calé, el dibujante, ese "sociólogo del dibujo", el del genial Buenos Aires en camiseta que salía en la Rico Tipo allá por los años '50. Es sobrino, además, de Roberto Pérez Prechi, bandoneonista de Fresedo, y ya con esto alcanza pa' señalar una genealogía.

De sus quehaceres se puede decir de todo, como por ejemplo que a los 16 años acompañaba con la guitarra al periodista y poeta Osvaldo Ardizzone, que sacó el grupo Saloma en los '70, que trabajó de albañil, de capataz, en escuelas y hasta de preparador físico en las divisiones inferiores de Argentinos Juniors, que se fue y volvió, que tocó el guitarrón con Zitarrosa en México, que musicalizó y grabó poesías de Jorge Boccanera y de Tuñón, ese, el de la rosa blindada, el de la luna con gatillo, que cuando la vanguardia miraba para afuera miró pa' adentro nomás, a la murguita mersa, al tanguito olvidado, a la resistencia y al sudor de la tribuna, a la milonga, que cantó en lunfardo, que sacó dos discos solistas, Dejo constancia y Los locos de Buenos Aires en los '80, y que..., y...

(Imagen amablemente afanada del blog sobre vinilos El Arcón de los Recuerdos)
"Pero quienes vuelven a verlo en vivo después de algún tiempo se llevan una sorpresa brutal. Alejandro del Prado es ahora más reconcentrado, más vanguardista, más profundo, y con una densidad urbana que emociona", puede leerse por ahí.

Porque Alejandro del Prado es, fue y será...

... Tangos, murgas y milongas, y canciones, arte popular y rocanrol, poesía de los locos de Buenos Aires que dejan constancia aquí sobre esta mesa de café, generalas y blasfemias que si algo ha cambiado, por suerte, hermano, después de todo, eso es nosotros... ¿Te acordás cuando escuchábamos Almendra? Y en el winco reventado de una siesta duermen los solos que esperan... Y todavía creen, a su manera; ¡salud, viejo, a la cofradía trotacalle y trotamundo! Y después... Fotos, fotos, fotos de una ciudad, puerto y madre, la plaza del mundo, que sobrevivió a la gran pálida para, cómo no, podernos encontrar. Y fervor popular, todo nos falta aquí abajo, y no importa que esté en pijama o camiseta, salga a la puerta, vecino, ¡llegó la murguita! Todo menos la alegría... Y a festejar el canto con chistes picantes y buenas canciones, por la esperanza, con los compañeros... Y una pelota alucinada pa' acá, pa' allá, ¡señora!; harapo de la ciudad y la murga del '81 desaloja oscuridad; chumbariló y dale duro a tu guitarra, pibe, y tratá en acordes milongueros, con los coros del lugar, porque... Si te contara de mis ruidos, ¿Dónde vas?, mariposa de lujo y de ausencia, o de mis ojos o de una canción para doler como un insomnio... que Buenos Aires, que ésto, que el otro, que te extraño y que estoy solo. Porque huele a tango y rock & roll lo que te cuento. Y una ginebra...

Y... Eso nomás, viajero de otro siglo, uno futuro. Del Prado.
¡Salú!

10.1.11

¿saben, saben lo que hizo?...

Che, qué mala costumbre esta de irse nomás, así, como sin avisar, mecachendié...

Ochentaiún pirulos hubiera cumplido la niña esta, mocosa eterna, el 1º de febrero próximo. Pero no voy a hablar de ella, de María Elena, que hay mucho para decir, y quizás no todas sean rosas. Pero, qué quiere que le diga, hay cosas que son parte de uno, que son uno, hasta los tuétanos o, como está de moda decir ahora, se llevan en el a-de-ene. Tanto así que nada más diré que ayer, mientras paseaba con mi Bicho, fuimos cantando todo el camino, sin querer o queriendo, casi sin darnos cuenta, mire, lo que sigue:



Osías, el osito en mameluco,
paseaba por la calle Chacabuco.
Mirando las vidrieras de reojo,
sin alcancía pero con antojo.

Por fin se decidió y en un bazar
todo esto y mucho más quiso comprar:

Quiero tiempo pero tiempo no apurado
tiempo de jugar que es el mejor.
Por favor, me lo da suelto y no enjaulado
adentro de un despertador.

Quiero un río con catorce pescaditos
y un jardín, sin guardia y sin ladrón.
También quiero para cuando esté solito
un poco de conversación.

Quiero cuentos, historietas y novelas,
pero no las que andan a botón.
Yo las quiero de la mano de una abuela
que me las lea en camisón.

Quiero todo lo que guardan los espejos,
y una flor adentro de un raviol.
Y también una galera con conejo
y una pelota que haga gol

Quiero un cielo bien celeste aunque me cueste.
De verdad, no cielo de postal.
Para irme por el este y el oeste
en una cápsula espacial,

Osías, el osito en el bazar,
todo esto y mucho más quiso comprar...


Sí, íbamos cantando la mar de felices, la verdá, la Marcha de Osías, que ni siquiera sé si es la que más me gusta. Por lo menos no tanto como El Brujito de Gulubú o la Canción de bañar la luna, el Mono Liso y su naranja paseandera, Don Enrique del Meñique, o ésa que dice peligroso es andar por la ca... la calle del gaaaa... del gato que peeees... que pesca y después se esconde y se escá-pa-pa-pa-paaaa...

Diría que se nos fue hoy un cacho de nuestra infancia, pero no es cierto; es al revés. Hoy tenemos, y de aquí para siempre y hasta la luna de ida y vuelta, gracias a ella, la llave mágica, el abracadabra infalible, para ser, en un periquete, los felices purretes que fuimos alguna vez y que por suerte, seguimos siendo.

Los Habitués, diez morrongos elegantes de bastón, galera y guantes, en este reino al vesrre donde dos y dos son tres, hoy se vuelven a la infancia y, después de brindar con café con leche, salen a la vedera pa' invitarla a jugar a usté... no sé... ¿a una escondi? ¡¿Quién cuenta?! ¡Ya, pe, yu! ¡¡¡Cuenta María Elena!!!




¡Salute, piba! Y gracias...

Para sembrarte de guitarra,
para cuidarte en cada flor,
y odiar a los que te lastiman, mi amor,
yo quiero vivir en vos.

11.12.10

tanguito habitué

En sendos días como hoy, 11 de diciembre, de hace como mil años, nacieron (andá a saber dónde) Carlitos Gardel, "la Voz", y Julio De Caro, "la Música" del tango de nosotros. Por eso, por esa cósmica coincidencia, y por la singular importancia de estos dos quías, desde 1977 se festeja todos los años el Día Nacional del Tango...


Nuestra música popular del siglo que pasó que, a pesar de empresarios y turistas, todavía nos dice, todavía tiene algo que ver con nosotros...

Miralo al Polaco interpretando el tan, pero tan bello Naranjo en Flor, de Homero y Virgilio Expósito, en un fragmento de aquella película Sur, de un ahora pre-candidato presidencial (le voy a pedir por favor que no se fije en los peinados de los bailarines, que se cae la magia a la m... En fin, épocas horribles que hemos vivido en el ispa). Y mirá qué lindo el escenario, como le gusta a los Habitués, gratarola y en la yeca, con bombitas amarillas:



¡Feliz día pa' todos los habitués que mantienen a puro bandoneón y guitarras la música y el arte popular! ¡Salú!

8.12.10

biútiful boi

Treinta años desde que a un chitrulo se le ocurrió perpetrar una de las mayores cagadas, por irreparable, de la historia de la música. Y bué, así es la vida... Si los pelotudos llovieran, otra que el Diluvio Universal...

En fin, ese día de hace treinta años en Niú York, John Lennon, Juancito, se iba pa'l cielo justo, justo cuando volvía, estaba volviendo y, fantasía doble, empezando de nuevo.


Pero, en realidad, este es un homenaje doble, y John Lennon en este caso es una excusa para poner nada más una canción en la que un padre le dice a su hijo, hermoso hijo, que la vida es lo que te va pasando mientras vos estás ocupado haciendo otros planes...

Pa' un hermano que ayer, después de nueve meses (además de treinta y cuatro años) de preparación, empieza su vida como padre, de John Lennon, Beautiful boy:



Eso nomás...

Qué semillero, viejo... Vicente Pernod; Camilo, Clara y Juana Bols; Julia, Mateo, Caetano y el que está viniendo Cynar; Sofía todavía sin apellido habitué, y... ¿hay uno más en camino, no? Misterio...

Hay que poblar la patria de hombres buenos y valientes, escuché una vez... Pa' ellos y para todos los pibes nuestros del ispa y del mundo, puro futuro, todo el amor del que podamos ser capaces.  Y ojalá, seguro, que sea mucho. ¡Salú!

2.12.10

perlitas del once (1)

El barrio de Once, barrio bravo y taura, picante si los hay, tiene, guarda, una perla. Ahí, enfrente de la Plaza Miserere, u 11 de Septiembre, diariamente trajinada por laburantes de paso hacia algún otro cielo mejor o infierno peor, parada de trasbordo, mujeres y hombres de la vida, buscavidas de toda laya, rochos, curdas, los pibes de la gorra y la gorra, esa la de la línea A y la misteriosa H, donde la mugre, la luna pastosa y el apuro se entremezclan en ritmo de birra y cumbia, ahí, ahí nomás está La Perla.

Si hubiera o hubiese algún lector despistado que todavía no sabe de qué se trata este cacho fundamental de historia nuestra, le cuento:


En esa esquina, la de Rivadavia y Jujuy mano al centro, en diagonal justo enfrente de la plaza, a finales de la década del 60 se alzaba (bah, igual que ahora) el bar y pizzería La Perla. Un bar como cualquier otro, o incluso peor, con una innegable virtud: no cerraba de noche. Razón por la cual la pendejada bohemia que venía de La Cueva de Pasarotus, un antro jazzero con aires y (des)peinados nuevos ahí por Pueyrredón al 1700, terminaba de amanecer para morir en las mesas del fondo, naufragando solos y tristes en un mundo de mierda ("abandonado" traducirá el Sr. Tijeras), escapándole a la yuta que insistía que el pelo corto era más limpio y más sano, con la cabeza volada por los Beatles, Bob Dylan, el blus y Jimmy Hendrix, las pastas y la zapán que aúlla (aterrados con la idea de conseguir un empleo "normal"....).


En esa realidad irreal, en plena dictadura, con la música de fondo de los niños buenos del Club del Clan y los giles que cantaban en inglé, en el medio del vacío terrible que dejaba el tango, testimonio antiguo de una otra ciudad que ya no era y que cambiaba vertiginosamente -mientras que, al mismo tiempo, miles de pibes se elegían peronistas o guevaristas y se volcaban a la revolución social-, estos otros pibes plantaron la semilla de, quizás, alguna otra revolución,  a través de una música visceral y rebelde, pacifista y existencial, y, acá está la papa, en castellano.


Tanguito, el rosarino Litto Nebbia con Los Gatos, Los Beatniks de un tal Moris, Javier Martínez y Manal, Miguel Abuelo, Pappo, Pajarito Zaguri, Almendra del flaco Spinetta allá por el Bajo Belgrano, los pibes de Vox Dei en el sur, en Quilmes, algún que otro poeta, en fin... un grupo de enfermos de la cabeza que alumbraron sin querer o quizás queriendo lo que, después, habría de llamarse música progresiva y, después de después, rock nacional.

Y viene a resultar que en el baño de La Perla, en la madrugada del 2 de mayo, día de mi onomástico, para más datos, pero de 1967, Tanguito y Litto Nebbia compusieron La Balsa...

Tenga la amabilidad de pasar... a la crónica siguiente.

perlitas del once (2)

Y todo esto viene a cuento, la crónica anterior, porque hace unos días La Perla actual abrió sus puertas a un ciclo de recitales de aquellos enormes músicos pioneros. Así que si usté se arrima por ahí tenga la suerte de ver a Javier Martínez, por ejemplo, o a Ricardo Soulé, a Alejandro Medina o a Miguel Cantilo, entre otros...

Voy a hacer un paréntesis un poco mala onda: Para los Habitués, bardos callejeros... perdón, que son un bardo de callejeras costumbres, el lugar es medio cheto y frío y es caro, no tanto por el valor de la entrada, que ponele que la pagás igual pa' ver a estos tipos, pero en general te vacunan de lo lindo. Y este comentario quizás sobre, porque uno puede elegir tranquilamente no ir si no le gusta, pero resulta que de repente hay algo de esta música que, nos parece, se tiene que volver a escuchar, y estaría bien que muchos pibes que se dedican al rocanrol tengan la oportunidá de refrescarse un poco el marote y las patas en esas fuentes. Digo, teniendo en cuenta que al rocanrol de ahora, a nuestro humildísimo juicio, le viene faltando un cacho de imaginación, no estaría mal pegarle un repaso a aquellas poesías, a esos acordes que pelaban estos otros pibes hace cuarenta años... No sé, creo, hay algo de futuro ahí... En síntesis, estaría bueno que fuera más barato y vaya muuucha gente joven y de la otra, que bien lo vale.

Volviendo al tema, resulta que el sábado pasado cuatro habitués cuatro en la más rigurosa clandestinidad se apersonaron en la mencionada ex-pizzería para darse el gusto de ver y escuchar a uno de sus héroes más admirados. Y tan tranquilos que estaban cuando el tipo, el quía éste, Alejandro del Prado, mira pa' acá y dice: ¡ah, che! Están los pibes éstos, los Habitués..., ¿me hacen los coros? Para largar ahí nomás la murguita, la de Villa Real...

(relojeá: Alejandro del Prado, ¡Rodolfo García! en la tumbadora y el amigo Luciano...)
¿Qué quiere que le diga? Hacía rato que este galán maduro no soltaba una lágrima (y mire que nos han pasado cosas...). Casi casi como tocar el cielo con las manos...


Yo qué sé, evidentemente uno sigue siendo un pibe y se ve que todavía sueña... ¡Gracias, troesma! 
¡Salú a la cofradía!

Y van dos yapas, pa' darnos el gusto. Con los coros del lugar, la murguita del '81, de Del Prado y Jorge Boccanera (del disco Dejo Constancia, del '82); y Salud a la Cofradía, de Del Prado sobre una poesía de Raúl González Tuñón, en vivo en el año 1987:


17.11.10

vuelva y luche

El 17 de noviembre de 1972 volvía al ispa por primera vez pasados diecisiete años de obligada ausencia (el regreso definitivo sería siete meses después, un aciago 20 de junio), ese hombre, el tirano prófugo, el inefable Pocho, Juan Domingo, el que le prestó su nombre a una realidad antigua, ese líder excepcional -en palabras de Walsh- por el que miles dieron la vida y lucharon, cómo no, pa' que vuelva.

Porque al Viejo sí le daba el cuero, y volvió nomás pa' torcerle el brazo a una dictadura -la última no, la otra, la anterior-, de la mano del Luche y Vuelve que fue consigna hecha sangre, sudor, lágrimas..., y luminosa y terrible, jubilosa esperanza.

Ese día, este día, hoy, se festeja, se recuerda, el Día de la Militancia, la de los miles que lucharon y fueron a recibirlo esquivando sablazos de la montada, pa' recordarnos a todos que cuando el pueblo quiere, a veces, PUEDE.


Elegimos esta foto de los cumpas y no la "oficial" de ese día, la del paraguas por todos conocida. Allí aparecen congelados, además del Viejo, y preanunciando los oscuros tiempos por venir, Isabelita y López Rega, Rucci y Osinde, el Tío Cámpora y Juan Manuel Abal Medina. El peronismo en pleno desplegando todas sus brutales contradicciones que habrían de acabar en tragedia; toda una radiografía del ispa en aquellos años comprometidos, vitales y violentos. El capítulo de aquel país, de aquellas luchas, de aquellas tenaces esperanzas lo cerró la dictadura -ésta sí, la última, la más sangrienta-. Después, la derrota y el diluvio.

Compañeros, compañeras militantes de toda marca y pelaje, parece que está saliendo el solcito. ¡Feliz día! Treinta y ocho años después, el futuro, está a la vuelta de la esquina. ¡Salú!

PD: Ah, ¡y viva Perón, carajo!

27.10.10

al gran pueblo argentino, ¡SALÚ!

Cosa seria, che, mecachendié... con tantos mierdas que siguen dando vueltas, con tanto buitre que acecha. Justo ahora, taquelotiró...

No voy a hacer aquí el panegírico del ex-presidente, ya habrá quien lo haga mejor, o peor, seguramente. Tampoco quisiera entrar en ciertas discusiones pedorras y elementales (si uno es K o anti-K) que son bastante comunes y que le faltan el respeto a la inteligencia.

Quiero hablar como un tipo que se reconoce en el movimiento popular, llámese peronismo o como más le guste llamarlo, que las etiquetas y las camisetas son lo de menos.

Nunca tuve vergüenza de decir que era peronista, jamás, porque cuando decía peronista decía John William Cooke y Evita, el Tío Cámpora, Atilio López, Julio Troxler, Cacho el Kadri, Rodolfo Walsh y Paco Urondo, Raimundo Ongaro, Discépolo y Carlos Mugica, los trabajadores sindicalizados en algo que se llamó y se llama CGT, los miles de delegados obreros de la Resistencia encarcelados, los asesinados; los peronistas que se enfrentaron a los burócratas y los traidores del Movimiento; el pueblo sencillo que se supo dignificado, los "cabecitas negras", la patria libre, justa y soberana, la universidad popular; decía mi viejo, mi vieja y mis tíos, aquella JP del socialismo nacional, los desaparecidos. Y también decía Agustín Tosco, y la Revolución cubana, y Zapata y Sandino y Allende; y Carlitos Marx y Lenin... Ese peronismo decía cuando decía que era peronista. Ese peronismo, aquél, el que fue derrotado y "desaparecido" del mapa durante casi 30 años...

Nunca, jamás, el peronismo de la VERGÜENZA (el que acaba de asesinar a un militante), aunque haya algunos miopes a los que todo le parece "lo mismo", como perfectamente le conviene a algunos dueños de casi todas las cosas.

(salvando obviamente las distancias, una tapa magistral
de nuestra historia reciente para despedir a un líder político excepcional)
Y se me hace necesario decir ésto porque algo de bueno pasó en estos últimos siete años, mucho, pero muuucho más de lo que hubiéramos esperado o siquiera imaginado, y más allá, muuucho más allá, de lo que el "kirchnerismo" es en sí como proyecto político y económico. Porque poco o nada me importa lo que hagan o dejen de hacer las estructuras, los dirigentes, sus propias motivaciones o intereses. Sí me importa lo que ocurre, lo que nos ocurre en términos políticos y, sobre todo, lo que hace el pueblo cuando tiene ganas de comprometerse.

Porque fijate vos, hoy, los jugadores en la cancha: de un lado la desmovilización, el escepticismo, la no-política, el miedo, el individualismo más rancio, las banderas de los garcas. Del otro... bueno, hay de todo, como en botica, claro. Pero en la base, ahí abajo, hay un pueblo que se empieza a sacudir de encima los restos de una derrota atroz, de 30 años, y que empieza a movilizarse, a organizarse, a afiliarse, a comprometerse, a creer en su propia fuerza, a tener ganas de pelear.

Y Néstor Kirchner, un tipo valiente que le devolvió a la política algo de su perdida dignidad, y más allá de lo que fuera específicamente su quehacer como político, formó parte insoslayable de este proceso de reconstrucción de la conciencia social.

El "kirchnerismo", con sus virtudes y con sus limitaciones, quizás pase, pasará. La lucha no, que es una y es la misma, siempre. Hoy en el ispa se redobla la militancia popular (ojota, peronista y no-peronista), la participación, la discusión política... Y el loco éste que se acaba de ir deja un país un poco más inclusivo y solidario, más consciente, más democrático. En buena hora, y a hacerse cargo de defender lo ganado, y a seguir peleando por lo que falta.

Porque nos deja a los peronistas, aún a aquellos de la vertiente quilombera y anarca, con la sensación de que el peronismo, aquél, el popular, el que también supo ser revolucionario, el que quiere ser democrático, sigue siendo una herramienta de combate y de cambio.


Hay quizás quienes se alegren hoy. Los garcas disfrazados de democráticos, sin duda. Del otro lado, quizás aquellos que entienden que todos los demás, el mundo entero, menos ellos, son "la derecha". Y quizás también mucha, muchísima gente desorientada, derrotada, temerosa y sin-sangre, que repite como loro el discurso de los dueños del poder y que termina defendiendo los intereses de los patrones de la estancia. Ellos, tal vez, quizás se alegren.

Nosotros, la verdá que no.

Don Néstor: hoy, un brindis habitué, peroncho y discutidor, de mesa a mesa, en su nombre. Y por más participación, más compromiso, por más militancia popular, de todos los colores, ¡Salú!

18.10.10

entran por una puerta y salen libres

Sabrán disculpar, que no es nuestro estilo opinar (demasiado) sobre noticias del día, pero a veces hay algunas que a uno lo sorprenden.

César González, Camilo Blajaquis para sus lectores, estuvo 4 años en naca por chorro, siendo menor. Atroden, en la tumba, se hizo poeta y parece que militante. Desde hace un tiempo edita ¿Todo piola?, Revista de Cultura Marginal, que ya va por el nº 7, y ahora, a un año de salir, acaba de editar La venganza del cordero atado, su primer libro de poemas. Entre otras cosas, por supuesto, dice:

"... Soy peronista, pero lo que menos me gusta del peronismo es Perón. Para mí el peronismo es una esencia colectiva; por eso me siento identificado con esa subjetividad colectiva que resistió 18 años. Soy eso, pero también marxista y me gusta la filosofía, el rock y el reggae. Decir “soy esto” es autolimitarse, autoexcluirse. Yo quiero seguir creciendo y seguir siendo cada vez más cosas."

Qué quiere que le diga, bastante más lúcido lo que dice el quía que lo que frecuentemente se escucha por ahí últimamente...

Les dejamos, por si les interesa, el link a la nota completa, la que despertó la curiosidad. Además, el link a su blog. La verdá, creo que vale la pena. Y de yapa, un video, spot publicitario del nº 7 de ¿Todo piola?.


¿Qué más decir? ¡Salute, poeta!

13.10.10

carnaval de la otra orilla

Como decíamos ayer a propósito de otra cosa, una de las raíces del Carnaval nuestro está en Cádiz, luminoso puerto también, como Buenos Aires, como Montevideo, allá en la otra orilla del mismo mar, en la punta de Andalucía...

Y como ayer subimos al coso éste un video de una chirigota de Cádiz, no me quiero quedar con las ganas, así que hoy le entramos a la comparsa, la otra modalidad de las "murgas" de por aquellos lados. Carnaval cantado el de Cádiz, pero popular y callejero, con un concurso "oficial" como el de Montevideo que genera pasiones casi futboleras. Las diferencias entre chirigotas y comparsas: la primera, la agrupación de Carnaval por excelencia, es más jodona e irreverente, mientras que la segunda es más poética y "comprometida", y se luce con los arreglos musicales. Las dos se acompañan con guitarras, caja (redoblante) y, mirá vo', bombo con platillo.

Dos videos dos (el primero relacionado, ya que estamos, con la crónica de ayer) de la comparsa ganadora del Carnaval 1998, Los Piratas, del otro grande del Carnaval gaditano, Antonio Martínez Ares:


Y el segundo, una belleza de texto dedicado por el autor a su hijo recién nacido:


Qué quiere que le diga, se me caen las medias, se me caen...
¡Salute, Carnaval!

11.10.10

11 de octubre

Che, ¡cómo estamos con las fechas, muchachos! ¡No damos abasto, viejo, con tanta fecha patria! Vea si no: el 7 fue el cumpleaños de nuestro padre Carlos Mugica; el 8, San Perón, cumpleaños de Helje-Nerhal; el 9, aniversario del Che Ernesto de la Higuera y cumpleaños de Juancito Lennon; y el 11, o sea hoy, es el cumpleaños de nuestra bienamada Miriam Bianchi, Gilda pa' los amigos (y de Tita Merello, ya que estamos), digo, y citando un poco al tun-tún.

Lo que pasa es que el que te jedi, o sea yo, el que aquí escribe, se fue a remontar barriletes a Mar del Tuyú el fin de semana largo, y no tuvo tiempo el pobre de sentarse a escribir nada de nada, extasiado como estaba admirando el vuelo a lo Ícaro de su cometa-aguilucho turquesa y la intensa relación de amor allá en lo alto entre ésta y una solitaria gaviota (seguro usté conoce, ha visto alguna vez, el singular efecto de inmovilidad que perpetran las gaviotas cuando se dan cuenta que uno las mira, fingiendo ser quizás un adorno volante, quizás un móvil, o lo que fuere que fingen ser... Quizás, por qué no, justamente una cometa...). En fin, como el lúdico experimento devino en desastre reflejado en una galleta de titánicas proporciones (el noviazgo en ciernes tampoco properó) heme aquí, nuevamente, intentando ponerme al día con esto de las efemérides habitués.

Mapa invertido, Joaquín Torres García, 1943
Movidito entonces el mes de octubre, porque viene además con una novedad. Mañana, y por primera vez (todavía no se aprobó el proyecto de ley pero no importa), estaríamos festejando ya no el Día de la Raza hispánica y católica si no el Día del Respeto a la Diversidad Cultural. Muy bien, che, enhorabuena, me parece fer-pe-toc.

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Por nuestra América de piel oscura, originaria y mestiza, y por la trinchera que es una y es la misma, ¡salute, hermanos! Y feliz día.

27.9.10

por qué te roban, Eulogia, carnavaleando

Hacía bastante tiempo que desde el coso éste no le entrábamos a los homenajes a los amigos queridos. Para remediar esta desatención bien podemos arrancar hoy. Porque hoy, 27 de septiembre, se cumplen diez años de la partida del Cuchi. Y mirá vo', pasado mañana, el 29, sería su cumpleaños número 93.

Voy a empezar diciendo que el que aquí escribe, cultor fanático del rocanrol tangomurguero, bicho urbano por donde se lo mire, cree, y sobre todo siente, que hay pocas cosas más profundas, más bellas, más demoledoras, que la zamba nuestra. Porque cree que los momentos más profundamente extensos que le han tocado vivir de un tiempo a esta parte, vasito de vino en mano o galanteando a duras penas pañuelo al aire, tienen esa poesía y esa música de fondo. Así que me tomo la licencia de hacer una humilde recomendación: Váyase, si puede, a Tucumán, a Santiago, a Catamarca, a Salta, a Jujuy y, si puede (sí, usted, porteño bruto, cabeza de tacho), llámese a silencio. Si lo logra, después escuche. Nada más, escuche... Cuando esté por fin bien empapado de silencio, se busca un guitarrero amigo y le pide una del Cuchi...

Gustavo 'el Cuchi' Leguizamón, por si alguno no lo conoce, era salteño y músico desde mucho antes de nacer. Por esas cosas de la vida se hizo abogado y, por esas cosas de la vida, gracia' dio', se arrepintió (en sus propias palabras: de la 'vergüenza de lucrar con la discordia humana'). Además, y casi como al pasar, mire, es el autor de las músicas más… táqueloparió, imposible “describir” la música del Cuchi... De la música más... de las zambas más... de... A ver, anote, busque y escuche, y después me cuenta: Si llega a ser tucumana, la Zamba del Carnaval, Bajo el azote del sol, Zamba de la viuda, Cantora de Yala, la Zamba de los Mineros, la chacarera Juan del Monte, Zamba del laurel, El silbador, Juan Panadero, Maturana, La Pomeña, Carnavalito del duende, Lavanderas de Río Chico... ¡Aaaaaahhhhhh!


Al Cuchi no hay con qué darle y, cosa no muy común, lo quieren todos, modernos y tradicionalistas. Quizás porque mucha música del mundo alimentó la música que, él sabía, no era suya. Porque el Cuchi, salteño enamorado de su tierra, sabía de lo que hablaba, la arcilla con la que moldeaba sus melodías más hermosas... Su pueblo, al que respetaba y amaba y con el que, como corresponde, solía emborracharse, y de donde extraía sus notas más profundas. 

Al Cuchi se lo piensa como un innovador. Y digo yo, no hay innovación en lo que es lo que es, genuina y sencilla flor, expresión cultural, musical, de un lugar y de un pueblo. Toda música lleva la música del mundo (y todos los silencios) en su raíz, sólo hay que develarla. Justamente, lo que supo hacer el Cuchi, que tenía la zamba metida en la sangre, tatuada en el ADN, junto con la cadencia, la métrica, el tempo del lenguaje de su gente oscura, su poética y su religiosidad, su apasionado amor por el vino; y todo eso mezclado con gotas de jazz, de bossa nova y, sí, la mar en coche...

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3.7.10

pa' mí que sí...

... que hubiera sido lindo, taqueloparió... Sí que hubiera sido lindo.

Los Habitués detienen su andar por remotos caminos del espaciotiempo, del pasadofuturo, para escribir hoy, pa' decir hoy 3 de julio del 2010, unas palabrejas apuradas sobre... no sé muy bien qué, el amor quizás, uno de tantos. Porque los Habitués aman con alegre y apasionada pasión este juego (qué lindo suena "juego" hoy) de once contra once boludos corriendo detrás de un balón (o cualquier cosa que tenga una forma más o menos redonda).

Voy a empezar diciendo, y hablo por mí pero sé que es un sentimiento habitué compartido, que hacía mucho tiempo que no andaba tan contento, casi como orgulloso, mire. Y sabés qué, me asombra, porque hacía mucho tiempo, varios Mundiales, que me daba más o menos lo mismo el destino de la Selección de turno; no sentía que representaran algo que tuviera que ver conmigo. Pero esta vez sí, realmente tenía ganas de decir, de pronunciar: campeones. Quizás por estos pibes, por este equipo, y por el Diego, claro, por ellos y por nosotros, poder decir "campeones". Mecachendié, digaló y va a ver: campeones.

¿Pero campeones de qué? Qué sé yo, andá a saber. Pero campeones.


¿Será por darnos el gusto de ser "los mejores del mundo"? ¿Los mejores al fóbal? Pequeño premio, che. Porque me parece que esta vez las ganas de campeonato tienen que ver con otras cosas, a mi humilde juicio, un poco más valiosas. Y hablo del afecto, del respeto, de las ganas, de la alegría de jugar y de jugarse que este equipo supo transmitir. Antes que triunfalismos berretas, este equipo tuvo humildad, se esforzó, la remó y la remó, y se hizo de abajo. Y esas virtudes, que hacen a los buenos tipos, a los tipos dignos, merecen ser, cómo no, celebradas.

Este equipo del Diego encendió las ganas y el bichito del deseo empezó a picar fuerte y, creo, siento, que pudimos reconocernos ahí; que se estaba jugando algo nuestro, algo de nosotros. "Nosotros" nomás jugando al fóbal. Y creo que así sí vale la pena. Y, la verdá, me alegra.

22.6.10

mundial, bolú... mundial

Conmoverse... datisdecuestion. Los Habitués admiran, respetan y honran a toda persona capaz de conmoverse, si es hasta las lágrimas mejor, el motivo es lo de menos. Porque consideran, básicamente, que detrás, muy detrás, del aconsejable disfraz de ser humano circunspecto y más o menos "normal", y de las palabras que nos visten pero no nos dicen, recién ahí y allá lejos, se agita la vida en terribles remolinos. Y cuando uno se conmueve... bueno, caramba, algo de bueno pasa.

Porque hay un instante -no sé si a usted le pasó, doña, pero ojalá-, insoportable, incontenible, donde se conjugan pasados y futuros, uno y los otros, derrotas, terrores y esperanzas, la tristeza, el cansancio, el descanso y las batallas... La maravilla y la magia. Y ahí, en ese instante, es que uno se pone a moquear, no entiende, no entiende, no entiende, se larga -o logra contenerse-, y...

Y yo qué sé, no hay posibilidad de expresarlo con palabras. Y, miré usted cómo, de improviso caímos de cabeza en los terrenos del arte. Pero como estamos en medio del Mundial y hoy es una fecha especial trataré de hilvanar. No creo que pueda, pero a ver...

Hoy se cumplen 24 pirulos de un gol perfecto, del que no hablaré porque todos, o casi todos, lo llevamos con marcador indeleble en el corazón y en la retina. Sí diré, aunque ni falta que hace, que los Habitués están firmemente convencidos de que el fútbol es, por sobre todas las cosas, un arte. Y esto no es ninguna novedad; no serán ni los primeros ni los últimos en sostener tal cosa. Pero quizás valga aclarar el sentido especial que tiene esa afirmación: los Habitués creen que el fútbol es un "Arte". Como la Poesía, como la Pintura y, claro está, y cómo no, como la Música.

Y permítaseme explayarme al respecto: un pintor que carga su pincel y lo pasea por una tela en blanco, un músico que improvisa un solo, un jugador que le pega un patadón a una pelota son, en esencia, la misma cosa. Se me dirá "no exagere, caballero, en un artista hay pensamiento, reflexión, rumbo, intención... y un jugador de fóbal, la verdá...". Debe ser así, seguramente, pero el Arte, cuando llega, cuando es, ni se entera de todas estas cosas. Y uno tampoco. Uno anda ahí medio distraído y de repente, zas, cagaste, algo, alguien, un verso, un color, una melodía, un gol, te toca cual cuerda de guitarra, te lleva de paseo y, agarrate catalina, que uno no sabe dónde termina. Porque el Arte, como decíamos antes, sin querer, sin darse cuenta, revela lo guardado en el corazón. Y, de paso y ya que estamos, la posibilidad de sospechar, intuir, alguna cosa grande. El designio de algún dios quizás, o la certeza de su ausencia.

-Flores, Flores... vaya redondeando, hágame al favor...