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1.11.12

cancionero habitué: uña de guitarrero y alma de cantor

"... declarar obligatorio que se cante en las esquinas; y poblar de corsos subversivos, desaforados, todas las callecitas del suelo patrio, y por qué no del mundo, ya que estamos, y entre otras cosas."

Como todo el mundo sabe a esta altura Los Habituésesta patota rante, poética y musical en el combate popular, sueñan todavía con tomar el Poder. Razón por la cual casi desde el comienzo mismo de nuestra existencia es que venimos rumiando y desplegando estrategias de todo tipo —de márquetin, de acción directa y por rebote, etc. —  para lograr extender nuestra influencia atorrante, lunfa y tangomurguera por todos los rincones del orbe para, una vez tomado el control del mismo, decretar de prepo y a lo macho (y a lo hembra, cómo no) el Feriado Universal de Carnaval a lo largo de todo el año y de lunes a sábado, como así también y ya que estamos, lo más importante de todo, imponer restricciones cambiarias, de expresión y de movilidá a garcas, ortibas, innobles, soretes, falsarios y traidores, que dicen que no existen, pero que los hay, los hay.

¿Cómo —entonces dijimos— hacemos para lavarles el cerebro a los miles, millones de muchachos y muchachas del ispa necesarios para tan proba, titánica y necesaria tarea? Y, ojota, que decimos lavar en su sentido más estricto y diccionaril, "rasquetear la grela": pulói, esponjita de metal, palabras con sentido, melodías, compases en 2 x 4, en 6 x 8... para meta espátula y cepillo de alambre ir desenquistando los restos de polenta sonorocultural depositados allí por las usinas discográficas y mediáticas del Imperio anglogarcante y sus aliados vernáculos.

Bueno —dijimos entonces—, será preciso empezar por el empiezo; o principiar, como se dice. Cuestión que así es que decidimos —para plantar la semilla de uno, dos, muchos tangoymurga fueyserá, que es como decir una punta de habitués copando la parada— que la purretada, los pibes y las pibas debían conocer primero el extenso repertorio de la vieja y modernísima cultura popular y, después, aprender a rascar una guitarra con algo de gracia. De nadas.


Así que, en síntesis, hemos decidido aportar nuestro granito de arena a la causa nacional y popular al viejo estilo de la revista CantaRock y de la Toco y Canto,presentando este modestísimo cancionero en el que usté se va a encontrar con todas las letras con sus respectivos acordes de Las Patas en las Fuentes para todo aquel que tenga ganas de canturrear aquellos temas que vienen haciendo furor en corsos y clubes de la General Paz para allá y para acá. El archivo lo tiene como por ahí abajo como para que lo pizpee y lo baje, y, si no, se lo baja directamente a su pérsonal compiúter haciendo clic acá.

Habiendo dicho lo anterior van, para finalizar, algunas imprecisiones más:

Por razones de fiaca y espacio hemos decidido utilizar el famoso cifrado americano que se escribe con menos letras, en el cual la letra C se corresponde con el acorde Do mayor, la D con Re mayor, y así, según este esquema: C = Do, D = Re, E = Mi, F = Fa, G = Sol, A = La, B = Si. ¿Ta bien? Por razones de fiaca y espacio también hemos decidido no poner los dibujitos de los acordes, que si no el disco salía el siglo que viene, pero que están a su disposición si usté así lo solicita. Si ve que se embarulla con acordes del estilo de "F#m7/5b" o "A7/9/11", no se asuste, pruebe con un La mayor séptima, y si ve que no le resulta no dude en preguntar. ¿Tamos? Bien de bien.

Sin más que decir por el momento mas que muchachos y muchachas, a laburar gozando, o a gozar laburando, esperamos haber sido útiles y que les guste el coso.

Queridísima purretada carnavalera, ¡salú!


3.1.11

taller de guitarra: no es mi despedida

Como no tenemos absolutamente nada pero nada que hacer en estos días más que esperar a que llegue Carnaval, vamos a retomar el taller de guitarra onlain.

Como todo el mundo sabe, las murgas finalizan siempre sus actuaciones con lo que se conoce como Retirada, canción ésta en la que las murgas se esmeran para escribir sus mejores versos porque se centra en la filosófica cuestión de la inevitabilidad del fin, y en la consecuente y melancólica aunque alegre nostalgia (la famosa saudade brasuca) del ya impostergable adiós... Pero, por sobre todas las cosas, y acá está la cuestión más importante, la Retirada es una promesa, la promesa de volver.

Hará unos diez años, por lo menos, el que aquí escribe tuvo la buena suerte de escuchar casi al pasar una canción. Y la emoción fue grande, porque lo primero que se me vino a la cabeza fue pensar que se trataba de la mejor retirada de murga jamás escrita, con todos los elementos que se necesita para ser tal. Esa canción era, es, No es mi despedida, de la Miriam Bianchi, Gilda pa' los amigos.

Ahí va la letra y los acordes, en versión habitué:


Y, sobre el pucho, el tema original, del disco Entre el cielo y la tierra, de 1997, en Re mayor:



¿Qué tul? ¡Qué voz, viejo, qué voz! Y encima dicen que hace milagros... Como los Habitués son gente incrédula, eso ni lo dudan. Porque además firmemente creen que sólo un ángel puede cantar así. Por eso se hicieron hacer, por encargo a un pintor florentino del Renacimiento ducho en ángeles y santos (por lo menos eso dice el quía, aunque me parece que macanea), este cuadro:


Sin palabras. ¡Te queremo', Gilda, te queremo'!

Los Habitués se dieron el lujo de terminar el año canturreando estas estrofas, como no podía ser de otra manera, prometiendo volver, volver, volver... Ahora nomás, che, en febrero...

Yo por tí volveré, tú por mí espérame... No me olvides.
¿Se vemo' en Carnaval? ¡Salú!

10.11.10

taller de guitarra: melodía de arrabal

Queridos radioescuchas, continuamos nomás con nuestro humilde, humildísimo, tallercito de guitarra onlain...

¿Cómo anda de la imaginación? ¿Bien o masomeno? Porque quisiéramos arrancar con un pequeño ejercicio, primero de memoria -digamos que prestada-, y después y sobre todo, de imaginación. ¿Usted se imagina...? A ver, pruebe. Imagínese, un cachito nomás, un segundo hasta que lleguemos al punto... Imaginesé, decía: Buenos Aires, o algún arrabal de descampado y quintas, el barrio de su infancia o, quizás, el del viejo de uno, o de la abuela. Cualquier barrio vale, pero imaginesé que es 1932... Y uno que se resiste a largar la catrera pero no queda otra, hay que ir al yugo. La pavita del mate en el calentador consuela un poco, y la luz que se cuela por las celosías entreabiertas del bulín -hoy viene aire del río- y Buenos Aires que amaneció con esa luz tan propia y nítida cuando no hay nubes y el viento sopla del río en este año '32 (en el que todavía no existe la televisión). Y usté va, prende la radio, y escucha, en vivo y en directo, lo que sigue:



¡Que te tiró de las patas! El Mudo, el Mago, el Zorzal Criollo, el Morocho del Abasto, el franchuteyoruguayporteñísimo don Carlos Gardel interpretando un tango nuevo de su autoría grabado en yanquilandia para una de sus películas -con letra de Alfredo Le Pera y Mario Battistella-, Melodía de Arrabal.


Que tenés el alma inquieta de un gorrión sentimental... ¿Qué quiere que le diga?, así que no le digo nada. Ahí tiene los acordes en versión habitué y vaya nomás a cantarle a Gardel, si le da el cuero y el cuore, y a su barrio, que de seguro se merece un verso inspirado y un cariñoso recuerdo, un homenaje:


¿Algo más? Nada más. Sólo que, ya sabe, cualquier sugerencia y/o consulta la hace por acá o a loshabitues@gmail.com. Y de yapini, una versión nuestra en video, un poco vieja, un poco gritada, otro poco desafinada, pero profundamente emocionada y con un invitado de lujo, por si gusta.


¡Salú, mi barrio querido! Y perdoná si al evocarte se me pianta un lagrimón, pero si no hubiera crecido en tus calles de barrio laburante, si no hubiera sabido lo que es la pobreza de las casas villeras de mi barrio del sur, seguramente sería otro muy distinto, quizás mejor, quizás peor, pero nunca éste que soy, y que te lleva en el andar, en la mala educación, en la puteada, y en la mucha o poca nobleza que los pibes portaron y que trato, contra viento y marea, de no olvidar. Vaya donde vaya, mi barrio -y con vos el Fefe y el Juancho, el Leo, el Pacho y Luisito, lombríz, la Vivi y la Pachi-, estás conmigo. ¡Salú!

22.10.10

taller de guitarra: aquella murguita de villa real

Señores, señoritas, en vista del éxito arrollador y el vivo interés despertado en vastísimos sectores de la población, joven y no tanto, interesados en aprender a tocar la violeta como dios Momo manda, seguimos con nuestro humilde difusor de la música de por estos lados. Esta vez con la bellísima y pionera Aquella murguita de Villa Real (una de las primeras canciones grabadas en tiempo de murga porteña allá por el año 1984), del quía de la foto, uno de nuestros héroes, el gigante poeta, guitarrero y cantor don Alejandro del Prado:


Le enchufamos acá ajoba el tema original, en La mayor:



Por razones de fiaca y espacio hemos decidido utilizar el famoso cifrado americano que se escribe con menos letras, en el cual la letra C se corresponde con el acorde Do mayor, la D con Re mayor, y así. Ahí va el esquema :

C = Do, D = Re, E = Mi, F = Fa, G = Sol, A = La, B = Si

Y sin más preámbulos, la imagen con la letra y los acordes de la tonalidad en que cantan "la murguita" los Habitués:


Así que, ya saben, cualquier sugerencia y/o consulta la hacen por acá o a loshabitues@gmail.com.

¡Salú, guitarrero!

taller de guitarra: serenata de carnaval

Y ya que estamos en vena murguera, de la gran Sacate el Almidón, murga de Merlo formada en el '87, y una de las primeras murgas porteñas que se le animaron al disco, Serenata de Carnaval, de Marcelo Galatti.


Va la versión original con invitada de lujo, la murga de Montevideo, la compañera, Araca la Cana:



Y la letra y los acordes en el tono original (los Habitués la cantan en Sol sostenido, con transporte en el primer traste):


Ahora sí, ¡Salú!

19.10.10

taller habitué de guitarra onlain

Sí, señores, señoritas, ha llegado el día. Verá, desde hace un tiempo veníamos rumiando distintas estrategias para lograr extender nuestra influencia rocanroltangomurguera por todos los rincones del orbe para, ambiciosos, tomar el control del mismo y decretar el Feriado Universal de Carnaval, en todos los países y más allá, de lunes a sábado, dejando el domingo pa' dormir la siesta, claro, y reponerse un poco de tanta jaranesca felicidá.

Pero para eso es preciso, para el desarrollo de uno, dos, muchos tangoymurga fueyserá, miles de habitués copando la parada y cantando tangos, murgas, cumbias, rocanroles (y la marchita, claro está) en las agradecidas esquinas de la patria toda, empezar por el principio.

Con esta idea en la cabeza, dijimos: ¿cómo hacemos para que miles, millones de muchachos y muchachas del ispa que tienen una, dos, muchas zanahorias en la oreja y kilos de polenta en el balero, gracias al desinteresado aporte de las usinas discográficas del Imperio, y la complicidad, desinteresada también, de la gran mayoría de los medios nacionales, se empiecen a parecer más a ellos mismos y a preocuparse por la música que se hace acá a la vuelta de la esquina? Es decir, a nosotros, que somos ellos, habitués de la música popular que se canta y se dice en los bares y en las esquinas.  


Así que vamos por partes. Primero es necesariamente necesario que los inter(e intra)pelados, es decir, los pibes, conozcan el repertorio de la vieja y modernísima cultura popular, y después, que aprendan a rascar una guitarra con algo de gracia. De nada.

Y acá enchufamos un paréntesis: hace rato que una cantante brasileña de la san puta viene poniendo en los libritos de sus discos las letras de las canciones, como hace casi todo el mundo, claro, pero también los acordes de guitarra, como no hace nadie, pero nadie. Y esto es importante, fíjese usted, porque uno, que apenas rasca un poco a la que te criaste, de repente tiene ante sí revelados los intrincados misterios de la construcción de acordes rarísimos y dificilísimos, amén de armonías poco menos que imposibles de descular en tiempo y forma (que si lo tenés que sacar de oreja podés tardar dos, tres años...). Hay que decir que a los Habitués poco les sirve tamaña delicadeza y generosidad, porque su formación apenas les permite disfrutar de los acordes de tres notas, pero como para tocar los tangos de Carlitos con eso alcanza... No importa, los Habitués, agradecidos, ya que, como decíamos antes, por algo se empieza.

Así que, en síntesis, hemos decidido aportar nuestro granito de arena a la causa nacional y popular, al viejo estilo de la  revista CantaRock y de la otra que no me acuerdo el nombre, con un modesto taller de guitarra onlain, en el que habremos de presentar el inefable repertorio habitué con letras y acordes para todo aquel que tenga ganas de canturrear aquellos temas que vienen haciendo furor en corsos y clubes de la General Paz para allá y para acá.

Habiendo dicho lo anterior, y presentado el taller, nos vamos al post siguiente. Chaucha.

taller de guitarra: siga el corso

Muy bien, empezamos nomás (si usté cayó acá de casualidad por favor lea el post ubicado inmediatamente arriba de éste para ver de qué se trata esto del taller de guitarra).

Por razones de fiaca y espacio hemos decidido utilizar el famoso cifrado americano que se escribe con menos letras, en el cual la letra C se corresponde con el acorde Do mayor, la D con Re mayor, y así. Ahí va el esquema:

C = Do, D = Re, E = Mi, F = Fa, G = Sol, A = La, B = Si

¿Tamos? Bien. Queremos aclarar: no nos pidan sutilezas armónicas, que a los Habitués les gusta laburar, pero poco. Bastante ya con los acordes, que para empezar alcanza y sobra. Además, mejor es hacer bien sencillita la cosa para no embarullar a los guitarristas nóveles.

Entonces vamos a empezar con un tango que fue pionero del repertorio habitué, su primer jit, digamos, Siga el corso, con música de Anselmo Aieta y letra de Francisco García Jiménez. Tango éste grabado magistralmente por don Carlitos Gardel, acompañado por tres guitarras, allá por al año 1926.


Lo presentamos aquí con la letra original grabada por el Mudo, y con la tonalidad y los acordes en la que lo cantan los Habitués (si se le complica la cejilla, le pone un transporte en el segundo traste, perdón, y traslada todos los acordes un tono hacia abajo, le resta uno, digamos, y lo toca como si fuera en Mi mayor, ¿se entiende?). Ahí va:


¿Qué tul? ¿Ta bien? Mientras lo estudia y nos dice, le enchufamos acá la versión original de Carlitos que, casualmente, ahora veo que está en la misma tonalidad. Y de yapa, una de las versiones habitués (mayo del 2009):




¿Y, les gustó, les viene bien? Me alegro entonces. Por supuesto, se aceptan sugerencias y consultas de cualquier tipo, anque, preferiblemente, de cualquier tipa. Por ahora nada más. La próxima, de seguro, Serenata de Carnaval. ¡Salute, che!