Ay, ay, ay, se acerca la fecha en Vinilo y se termina el concurso...
-¿¿¿Cómo que se termina el concurso??? ¡¿Cuándo?!
-El viernes que viene es la fecha límite pa' recibir las respuestas.
-¡¡¡No!!! ¿Y ahora cómo hago? ¿Una semana? Pará, pará... taquelotiró... ¿dónde puse el coso...? Pará...
-Bueno, che, no es para tanto... no se ponga así...
-No, pero pará... Pará que ya lo mando... esperame un cacho...
En fin...
Señores, señoritas, todo concluye al fin, nada puede escapar, y el inefable concurso se acerca a su inevitable final. Queda una semana... ¡Qué ansiedá! ¡Cuánto misterio! ¿Quién ganará?
¡Salú!
Si usté se entera recién hoy y cree que se anima, dese una vueltita por acá. Chasgracias.
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23.7.10
4.6.10
pero si algún pingo llega a ser "fija" el domingo... (concurso habitué)
Bueno, vemos con alegría que el concurso viene haciendo furor... lo que nos hace pensar que, gracias a Momo y a Carlitos, el mundo está lleno de gente tanto o más demente que nosotros mismos.
A pedido de los interesados, entonces, aprovechamos para arreglar algunos desarreglos entre la imagen original de Barbieri, que es la que sigue:
y la "ayuda" numerada, que, a continuación, subimos de vuelta con la numeración (en azul) faltante en la versión del posteo anterior:
Y, ya que estamos, aprovechamos la volada para volver a plantear las bases del concurso este tan raro:
La primera imagen, a color, pertenece, como ya dijimos, a la serie de fotografías tomada por nuestro fotógrafo oficial, el genial don Ricardo Barbieri Aguilar (más genial aún porque era ciego), durante los corsos organizados por el C.S.C.yD. "Las patas en la fuente", años ha, durante los festejos del bicentenario del clú.
Entonces, el objetivo del concurso es reconocer a los asistentes al corso en aquella fantástica noche inmortalizada por Barbieri. Si mira bien la imagen a color se va encontrar con artistas, cantores, músicos, poetas, jugadores de fóbal, personajes de ficción, históricos, militantes políticos, gremiales... En fin, hay de todo, como en botica. Y, para que no se embarullen, es que agregamos la ayuda numerada (la imagen en blanco y negro con numeritos), para poder anotar junto a cada número la identidad de la persona en cuestión.
Va un ejemplo di-dá-ti-co-c (es que tenemos algunos amigos medio troncos que nos lo han pedido): usté agarra y mira la foto a color y enrredepente reconoce a un personaje, ahí nomás sobre el pucho lo busca en la imagen blanco y negro y mira qué número tiene; por ejemplo, el 6. Entonces agarra un papel y un lápiz, y pone: Número 6, Fulanito, o Menganito, de tal (depende de quién sea, ¿no?). Digamos que esta misma operación la tiene que repetir con todas y cada una de las caruchas que aparecen. Y listo. Una vez logrado ésto, no tienen más que enviarnos las respuestas a loshabitues@gmail.com
A pedido de los interesados, entonces, aprovechamos para arreglar algunos desarreglos entre la imagen original de Barbieri, que es la que sigue:
(click en la imagen para agrandar, después click derecho para bajar con "guardar imagen como")
y la "ayuda" numerada, que, a continuación, subimos de vuelta con la numeración (en azul) faltante en la versión del posteo anterior:
(click en la imagen para agrandar, después click derecho para bajar con "guardar imagen como")
Y, ya que estamos, aprovechamos la volada para volver a plantear las bases del concurso este tan raro:
La primera imagen, a color, pertenece, como ya dijimos, a la serie de fotografías tomada por nuestro fotógrafo oficial, el genial don Ricardo Barbieri Aguilar (más genial aún porque era ciego), durante los corsos organizados por el C.S.C.yD. "Las patas en la fuente", años ha, durante los festejos del bicentenario del clú.
Entonces, el objetivo del concurso es reconocer a los asistentes al corso en aquella fantástica noche inmortalizada por Barbieri. Si mira bien la imagen a color se va encontrar con artistas, cantores, músicos, poetas, jugadores de fóbal, personajes de ficción, históricos, militantes políticos, gremiales... En fin, hay de todo, como en botica. Y, para que no se embarullen, es que agregamos la ayuda numerada (la imagen en blanco y negro con numeritos), para poder anotar junto a cada número la identidad de la persona en cuestión.
Va un ejemplo di-dá-ti-co-c (es que tenemos algunos amigos medio troncos que nos lo han pedido): usté agarra y mira la foto a color y enrredepente reconoce a un personaje, ahí nomás sobre el pucho lo busca en la imagen blanco y negro y mira qué número tiene; por ejemplo, el 6. Entonces agarra un papel y un lápiz, y pone: Número 6, Fulanito, o Menganito, de tal (depende de quién sea, ¿no?). Digamos que esta misma operación la tiene que repetir con todas y cada una de las caruchas que aparecen. Y listo. Una vez logrado ésto, no tienen más que enviarnos las respuestas a loshabitues@gmail.com
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concurso
26.5.10
¡Concurso habitué! Importantísimos premios...
Los Habitués, además de cantar, son fanáticos de los concursos y certámenes de cualquier tipo y factor; se los puede ver en las kermesses intentando voltear montañas de latitas, o en el corso con manojos de cartones de bingo y bolsas de porotos. Al casino no van, porque además de que no son especialmente afectos a toda esa parafernalia más bien tilinga, no los dejan entrar por quilomberos. Y bué... pero que se divierten, se divierten igual.
Apostadores natos, incrédulos e ingenuos (no importa tanto el tamaño o el valor del premio, si no el lance. Cuanto más difícil sea la prueba y más ínfima la recompensa, allí estarán), no pueden evitar la tentación de dejar por un instante en suspenso la fría racionalidad de las causas y los efectos para entregarse enteros al dulce temor, al segundo infinito en el que el más puro azar decida, quizás para siempre, su destino. Mirá, para hacerla corta: timberos, los Habitués son timberos.
Por esta razón es que decidimos lanzar un ¡espectacular concurso! en base a la portentosa fotografía de Ricardo Barbieri, que, para los que no la vieron ya, es la que sigue:
¡Sí, señoras, caballeros, sí! ¡El concurso de "las patas en la fuente"!
Doscientas cinco caruchas o caripelas (le juro que es casualidad, porque no las contamos... aunque mire qué mala leche esas "cinco" de más... se habrán colado... en fin), más los diez habitués, claro, más el cronista que aquí escribe. Amigos queridos y admirados, personajes de la cultura, músicos, poetas; del deporte, de la política; revistas, publicaciones, personajes de ficción, representaciones...
Así que vea, señora: si no tiene un corno que hacer a la hora de la siesta y tiene ganas de ejercitar la memoria, consultar enciclo o wikipedias, descular relacionando o sencillamente adivinar quienes estaban presentes en aquella magnífica noche de corso en el clú, dele nomás, que su esfuerzo será premiado. Para que no se aturule y se haga galleta, le dejamos esto:
Así que no tiene más que fijarse en el numerito que aparece en la imagen junto a cada caripela, enchufarle su respectivo nombre, y enviar la lista a
loshabitues@gmail.com con la frase "concurso de las patas" en el asunto.
Apostadores natos, incrédulos e ingenuos (no importa tanto el tamaño o el valor del premio, si no el lance. Cuanto más difícil sea la prueba y más ínfima la recompensa, allí estarán), no pueden evitar la tentación de dejar por un instante en suspenso la fría racionalidad de las causas y los efectos para entregarse enteros al dulce temor, al segundo infinito en el que el más puro azar decida, quizás para siempre, su destino. Mirá, para hacerla corta: timberos, los Habitués son timberos.
Por esta razón es que decidimos lanzar un ¡espectacular concurso! en base a la portentosa fotografía de Ricardo Barbieri, que, para los que no la vieron ya, es la que sigue:
(click en la imagen para agrandar, después click derecho para bajar con "guardar imagen como")
¡Sí, señoras, caballeros, sí! ¡El concurso de "las patas en la fuente"!
Doscientas cinco caruchas o caripelas (le juro que es casualidad, porque no las contamos... aunque mire qué mala leche esas "cinco" de más... se habrán colado... en fin), más los diez habitués, claro, más el cronista que aquí escribe. Amigos queridos y admirados, personajes de la cultura, músicos, poetas; del deporte, de la política; revistas, publicaciones, personajes de ficción, representaciones...
Así que vea, señora: si no tiene un corno que hacer a la hora de la siesta y tiene ganas de ejercitar la memoria, consultar enciclo o wikipedias, descular relacionando o sencillamente adivinar quienes estaban presentes en aquella magnífica noche de corso en el clú, dele nomás, que su esfuerzo será premiado. Para que no se aturule y se haga galleta, le dejamos esto:
(click en la imagen para agrandar, después click derecho para bajar con "guardar imagen como")
Así que no tiene más que fijarse en el numerito que aparece en la imagen junto a cada caripela, enchufarle su respectivo nombre, y enviar la lista a
loshabitues@gmail.com con la frase "concurso de las patas" en el asunto.
25.5.10
las patas en la fuente corsito
No están todos los que quisiéramos, ni todos los que debieran. Pero en unos también están otros, están todos. Algunos, por unas razones; otros, por otras. Pero todos, todos. Nosotros.
Mi pueblo, mi gente, los amigos, los hermanos... los compañeros; remando día a día, pensando, iluminando, construyendo, nuestra hermosa historia nuestra. La de todos los días.
Brindamos por aquella revolución, la de mayo, allá hace como doscientos años, y por algunas otras. Pero, sobre todo, por las que faltan todavía. Sobre todo por esas.
¡Feliz cumpleaños, patria!
¡Salú!
Los Habitués, una patota rante, poética y musical, en el combate popular...
con el alma aferrada a un dulce recuerdo que hoy canta otra vez...
Por fin, señores, señoritas, ha llegado el día. Como habíamos prometido en estas páginas, y como lo prometido es deuda, acá va: una, sólo una por ahora, de las imágenes de la serie del corso "de las patas", de nuestro querido y nunca bien ponderado Ricardo Barbieri Aguilar, nuestro fotógrafo oficial, eterno y entrañable partener de Flores y de la muchachada habitué en tantas paradas.
Como explicábamos en la crónica anterior, esta imagen, que algunos consideran la obra cumbre de Barbieri, pertenece a la serie de "retratos" realizada por nuestro poeta de la lente durante los históricos corsos que organizaba el C.S.C.y D. "Las patas en la fuente" en la puerta del clú, en el corazón del barrio.
No queríamos dejar de mostrarla en esta ocasión especial, aunque, como dijimos, todavía los negativos están en proceso de restauración. En un esfuerzo sobrehumano de producción, un equipo de expertos (tenemos un japonés, un alemán y un argentino) se encuentran abocados a la tarea. En cualquier momento, cuando termine el feriado al que el japonés y el alemán increíblemente insistieron en plegarse, mostraremos el resultado de sus científicos desvelos y, por fin, las imágenes de Barbieri llegarán a ustedes en todo su, polémico, esplendor.
Un comentario aparte: en aquella ocasión, la que Barbieri tan magníficamente retrató, la edición de los corsos fue especial porque se celebraba en realidad (era mayo y no febrero) algo así como el aniversario de la asunción de la primera junta directiva del clú, fecha que ha dado en señalarse, y recordarse, como la del mismísimo nacimiento de tan respetable y recordada institución. Todavía hoy es difícil precisar cuántos años se cumplían entonces, aunque algunos exagerados dicen que, por lo menos, doscientos.
Más allá o más acá de estos debates, los corsos "de las patas", fueran en mayo o febrero, se hicieron terriblemente famosos y llegaron a ser multitudinarios. En esas nochecitas tibias de verano se daban cita en las calles del rioba filósofos, músicos, poetas, artistas notables y no tanto, jugadores de fóbal, los muchachos del gremio, amigos, compañeros y camaradas de toda laya... Hay que decir que, entre guitarras y botellas de vino, a la luz de las lamparitas de colores y con los bombos con platillo de fondo, solían armarse unas jaranas de órdago y, cómo no, unos tremendos desbarajustes que para qué te cuento...
Como explicábamos en la crónica anterior, esta imagen, que algunos consideran la obra cumbre de Barbieri, pertenece a la serie de "retratos" realizada por nuestro poeta de la lente durante los históricos corsos que organizaba el C.S.C.y D. "Las patas en la fuente" en la puerta del clú, en el corazón del barrio.
No queríamos dejar de mostrarla en esta ocasión especial, aunque, como dijimos, todavía los negativos están en proceso de restauración. En un esfuerzo sobrehumano de producción, un equipo de expertos (tenemos un japonés, un alemán y un argentino) se encuentran abocados a la tarea. En cualquier momento, cuando termine el feriado al que el japonés y el alemán increíblemente insistieron en plegarse, mostraremos el resultado de sus científicos desvelos y, por fin, las imágenes de Barbieri llegarán a ustedes en todo su, polémico, esplendor.
Un comentario aparte: en aquella ocasión, la que Barbieri tan magníficamente retrató, la edición de los corsos fue especial porque se celebraba en realidad (era mayo y no febrero) algo así como el aniversario de la asunción de la primera junta directiva del clú, fecha que ha dado en señalarse, y recordarse, como la del mismísimo nacimiento de tan respetable y recordada institución. Todavía hoy es difícil precisar cuántos años se cumplían entonces, aunque algunos exagerados dicen que, por lo menos, doscientos.
Más allá o más acá de estos debates, los corsos "de las patas", fueran en mayo o febrero, se hicieron terriblemente famosos y llegaron a ser multitudinarios. En esas nochecitas tibias de verano se daban cita en las calles del rioba filósofos, músicos, poetas, artistas notables y no tanto, jugadores de fóbal, los muchachos del gremio, amigos, compañeros y camaradas de toda laya... Hay que decir que, entre guitarras y botellas de vino, a la luz de las lamparitas de colores y con los bombos con platillo de fondo, solían armarse unas jaranas de órdago y, cómo no, unos tremendos desbarajustes que para qué te cuento...
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