22.2.11

dejo constancia

Febrero, Carnaval, el Espacio Cultural Julián Centeya que está buenísimo, viernes a la noche gratarola y a la gorra, los Habitués que vienen afilados de girar por corsos y corsos, un tango que nos meta en otro tango que nos meta en otro tango, la tripulación del bondi que se quedó con las ganas, murgueros amigos bailarines de murga, el corsito de las patas en todo su esplendor, y Alejandro del Prado, música y poesía, tangos, murgas y milongas, que vienen de otro siglo (del que está por venir).

Quien conozca a don Alejandro (espero que no se caliente por lo de 'don') sabe de qué estamos hablando. Para el que no: el quía es uno de los primeros tipos que por allá a principios de los '80, se largó a cantar en nuestro idioma lunfa y reo, el idioma que hoy hablan los carnavaleros, en ritmo de murga y tango y candombe, y es el autor, entre muchísimas cosas más, de una de las primeras murgas porteñas grabadas, Aquella murguita de Villa Real, y otras. Un tipo que se merece que los murgueros lo conozcan y lo escuchen, porque es, junto a otros pioneros murgueromúsicopoetas, en parte responsable de la alegría que hoy estamos construyendo... Su último disco, Yo vengo de otro siglo, es, a nuestro humilde juicio, una joya de nuestra música popular...

Así que: Un viernes especial, único, ¿irrepetible?, pa' hacer la previa hacia otros rumbos y seguir festejando el primer feriado de Carnaval del siglo XXI...

"Están invitados a nuestra fiesta, todos los que quieran, aquí sobra lugar...", decía la Sacate el Almidón por aquellos mismos años, y vale para esta ocasión.


viernes 25 de febrero
Espacio Cultural Julián Centeya
invitado de lujo, Alejandro del Prado
Av. San Juan 3255
21 hs. (¡puntual!) - a la gorra

¡Salú!

(¡Gracias, Chamuyo, por la foto! http://www.chamuyoweb.com.ar)

21.2.11

yo vengo de otro siglo

Qué sé yo, yo qué sé... Uno, como buen porteño que es, trata de que no se le noten demasiado sus preferencias, sus amores, las cosas que lo hacen llorar, la furia, los tipos a los que uno quiere y admira denserio, quizás las esperanzas que todavía guarda en el bolsillo, y...

Pero quéselevacer, y aún a riesgo de resultar poco elegante y demasiado transparente, un chichipío, diré que hay cosas que a uno lo pueden, y le estrujan el alma, que son como un picor en la napia, infancia y vinilos; el coscorrón cariñoso del viejo, las ilusiones o la sonrisa de quien te ama. Cosas con las uno crece y se hace, que lleva encima sin darse cuenta, y que lo dicen, como si uno a la final fuera una poesía escrita por otros. O una música. O un sentimiento.

Y todo esto viene a cuento porque Alejandro del Prado...

... Es hijo de otro Alejandro del Prado, más conocido como Calé, el dibujante, ese "sociólogo del dibujo", el del genial Buenos Aires en camiseta que salía en la Rico Tipo allá por los años '50. Es sobrino, además, de Roberto Pérez Prechi, bandoneonista de Fresedo, y ya con esto alcanza pa' señalar una genealogía.

De sus quehaceres se puede decir de todo, como por ejemplo que a los 16 años acompañaba con la guitarra al periodista y poeta Osvaldo Ardizzone, que sacó el grupo Saloma en los '70, que trabajó de albañil, de capataz, en escuelas y hasta de preparador físico en las divisiones inferiores de Argentinos Juniors, que se fue y volvió, que tocó el guitarrón con Zitarrosa en México, que musicalizó y grabó poesías de Jorge Boccanera y de Tuñón, ese, el de la rosa blindada, el de la luna con gatillo, que cuando la vanguardia miraba para afuera miró pa' adentro nomás, a la murguita mersa, al tanguito olvidado, a la resistencia y al sudor de la tribuna, a la milonga, que cantó en lunfardo, que sacó dos discos solistas, Dejo constancia y Los locos de Buenos Aires en los '80, y que..., y...

(Imagen amablemente afanada del blog sobre vinilos El Arcón de los Recuerdos)
"Pero quienes vuelven a verlo en vivo después de algún tiempo se llevan una sorpresa brutal. Alejandro del Prado es ahora más reconcentrado, más vanguardista, más profundo, y con una densidad urbana que emociona", puede leerse por ahí.

Porque Alejandro del Prado es, fue y será...

... Tangos, murgas y milongas, y canciones, arte popular y rocanrol, poesía de los locos de Buenos Aires que dejan constancia aquí sobre esta mesa de café, generalas y blasfemias que si algo ha cambiado, por suerte, hermano, después de todo, eso es nosotros... ¿Te acordás cuando escuchábamos Almendra? Y en el winco reventado de una siesta duermen los solos que esperan... Y todavía creen, a su manera; ¡salud, viejo, a la cofradía trotacalle y trotamundo! Y después... Fotos, fotos, fotos de una ciudad, puerto y madre, la plaza del mundo, que sobrevivió a la gran pálida para, cómo no, podernos encontrar. Y fervor popular, todo nos falta aquí abajo, y no importa que esté en pijama o camiseta, salga a la puerta, vecino, ¡llegó la murguita! Todo menos la alegría... Y a festejar el canto con chistes picantes y buenas canciones, por la esperanza, con los compañeros... Y una pelota alucinada pa' acá, pa' allá, ¡señora!; harapo de la ciudad y la murga del '81 desaloja oscuridad; chumbariló y dale duro a tu guitarra, pibe, y tratá en acordes milongueros, con los coros del lugar, porque... Si te contara de mis ruidos, ¿Dónde vas?, mariposa de lujo y de ausencia, o de mis ojos o de una canción para doler como un insomnio... que Buenos Aires, que ésto, que el otro, que te extraño y que estoy solo. Porque huele a tango y rock & roll lo que te cuento. Y una ginebra...

Y... Eso nomás, viajero de otro siglo, uno futuro. Del Prado.
¡Salú!

19.2.11

mecachendié...

Estimados, con todo el dolor del alma y la adrenalina en el frízer nos vemos en la obligación de SUSPENDER la salida del bondi carnavalero habitué previsto para el día de la fecha. A estas horas —el cielo en Chacarita está despejado, taquelotiró—, 2 corsos 2 de los que constituían el itinerario original (San Justo y Mala Yunta) suspendieron y no logramos armar un recorrido alternativo. Ta todo el mundo venteando y mirando para arriba...

Preferimos entonces dejarlo para una mejor ocasión, que puede llegar a ser el sábado que viene, el 26, o, muy probablemente, el domingo 6 de marzo —al otro día, lunes, se festeja el primer feriado de Carnaval ¡del siglo veintiuno!—. Atenti que este lunes definimos la fecha.

Por supuesto, todo el mundo queda anotado para la próxima, pero estemos en contacto para cualquier modificación de la lista.

Para los que se hayan quedado con las ganas, mañana los Habitués cantan en los corsos de Boedo y Monserrat.  Y ya que estamos aprovechamos la volada para invitarlos también para el viernes que viene, el 25, al Espacio Cultural Julián Centeya donde los Habitués cantan, a la gorra, a las 21 puntual, con el troesma de los troesmas, Alejandro del Prado, como invitado de lujo. Ojota, que —quien lo conozca lo sabe, y el que no...— la ocasión es IM-PER-DI-BLE...

Nada más por ahora, sabrán disculpar. Si esta noche hay estrellas... no sé, nos cortamos las venas con una galletita de agua, o nos emborracharemos pa' olvidar las penas en algún tugurio arrabalero, quéselevacer...

¡¡¡Salú, gente querida!!! Nos vemos en el otro bondi...


PD: Un amigo nos dice Joya, así tengo ocasión de mejorar mi disfraz... A mal tiempo, buena cara. En fin...

llueve mucho, poquito ¿o nada?...

Tripulación del bondi habitué:


Siendo las doce y cuarenta horas del sábado 19 de febrero los Habitués tenemos el cuello duro de cogotear pa' arriba a ver si Momo nos da una señal de mejoría en lo pluvial. ¿Parará de pluver? ¿Dejará de lluviar? Misterio... En este instante llueve en Flores sur pero no en Chacarita. Pónganse de acuerdo, viejo, los que abren las canillas celestes...

El Servicio Meteoro Ilógico, aliado del imperialismo, no nos da buenas noticias... Mas los Habitués, porfiaus, le prenden una velita a Discépolo, a Gilda y al Gauchito Gil para que intercedan por nosotros. Cruces de sal...

Por lo pronto, a eso de las 15 horas estaremos definiendo qué cornos hacemos. Estamos en contatoc. ¡Salú!

18.2.11

mañana, bondi...

Llueve... Mas que no panda el cúnico, habitués. Es el dios Momo, jodón, que le gusta jugar con agua. Vas a ver el pilón de estrellas que nos toca mañana...


¡Salú la barra! Mañana vemos...

17.2.11

¡los habitués + alejandro del prado!

Che, con todo este lío del bondi, ¿ya les dijimos lo del viernes 25? ¿Ah, no?

¿No les dijimos que el viernes 25 de febrero los Habitués tocan a la gorra en el Espacio Cultural Julián Centeya, ahí en Avenida San Juan al 3200 con Alejandro del Prado de invitado? ¿No? La pucha...

¿Y ahora qué hacemos?...
¡Salú!



16.2.11

bondi habitué: ¡ojota que ya salimo'!

Estimados tripulantes del bondi habitué:

En el día de la fecha terminamos de definir la lista de invitados y comprobamos que TODAVÍA QUEDAN 12 (¡doce!) LUGARES LIBRES. Así que si tienen algún amigo o amiga para invitar, nos avisan, como siempre, a loshabitues@gmail.com.

Repasamos entonces las condiciones generales:

. El bondi habitué arranca y pone quinta al corazón del Carnaval ¡este sábado! 19 de febrero.

. La única condición OBLIGATORIA es la de venirse disfrazado como a usté más le guste y, en lo posible, estar anotado en la lista. Aquel que no y se quiera arrimar pa' ver si de casualidad queda algún lugar lo puede hacer a su cuenta y riesgo.

. Los instrumentos son bienvenidos. Y bebidas refrescantes para compartir, también. No estará nunca de más, traerse pinturas y pinceles pa' pintarse la jeta si su disfraz no lo trae incluido, y/o toallitas pa' limpiársela después, por ejemplo.

. Tenga en cuenta que le vamos a pedir una colaboración de entre 5 y 10 mangos (o lo que se pueda, sea más o sea menos) para solventar el alquiler del segundo bondi.

. Y le vamos a pedir también res-pon-sa-bi-li-dá. Sobre todo para estar atento a subirse a tiempo al bondi entre corso y corso (no queremos dejar a nadie de araca, ¿vio?). En todos los casos tenemos exactamente 15 minutos desde el final de la función para estar arriba y partir al próximo.


Itinerario y horarios:

. El lugar de encuentro es en Av. Nazca y Neuquén, a una cuadra de Gaona, en la Plaza de los Periodistas, ahí en Flores, a las 19 hs. (todo aquel que quiera puede subirse al bondi en cualquier punto del trayecto, previamente acordado. Y lo mismo pa' bajarse. Y valen las caravanas que nos quieran seguir en auto.).

. Las 3 funciones 3 son, a saber:

20:30 hs Corso de Parque Avellaneda
Av. Directorio e/Lacarra y Olivera, Parque Avellaneda

22 hs 1º Corso Vecinal "La Curva"
Granada e/Centenera y Ensenada, San Justo (La Matanza)

23:30 hs Corso de Mala Yunta
Magariños Cervantes y Chivilcoy, Floresta

. En Mala Yunta nos quedamos hasta el final del corso, que será a eso de las dos de la matina, masomeno, para después pegar la vuelta al punto de partida, con todas las paradas intermedias que sean pertinentes y queden más o menos cerca.

. Si llegara a llover, Dios Momo no lo quiera, lamentablemente los corsos se suspenden, ídem el bondi. Que pasará a alguna otra fecha futura, mirá si nos lo vamos a perder...

Creo que nada más. Salute y bienvenidos a la gira carnavalera 2011. Espero que la disfruten tanto como nosotros.
¡Salú!

14.2.11

¿Valentín?... No, acá no vive, señora...

Rosa. Rosa, Rosa, la maravillosa... Todo es rosa el 14 de febrero. Rosa y rojo, rojo y rosa, y corazones. Corazones por doquier, de distintas formas y tamaños, ositos, peluches, cupidos, tarjetas... ¡Tarjetas! Porque digamé, ¿cuándo cornos le mandó usté una tarjeta a alguien para decirle ninguna cosa?

En los cumpleaños quizás, y hasta por ahí nomás, porque en general uno las termina haciendo a mano, que son más lindas y digamos que se puede intentar ser un poco más preciso que "Tú me fascinas, porque sólo existes tú en mi vida".
Haciendo un paréntesis diré que desde el vamos la construcción de ese tipo de frases es, digamos, dudosa, porque uno sospecha que el encanto viene medio tergiversado por una torpeza de fábrica que las convierte en una especie de verdad de perogrullo, y hasta contradictoria. Por ejemplo: "Amo mirarte porque sólo puedo mirarte a tí". Bueno, de lo que se deduce que si pudiera mirar otra cosa quizás no te amaría tanto...

Los Habitués sospechan un poco por principio de este tipo de sentimientos manufacturados. Porque, imagínese, ¿quién escribe esas tarjetas? ¡¿Eh?! De seguro se trata de algún tipo de factoría, con hileras de escritorios y, asalariados, un montón de tipos de sombrerito gris cuya tarea es dejar fluir sus sentimientos, que seguramente no sienten, en versos más o menos galantes durante ocho horas por día, por un sueldo de morondanga, vacaciones y obra social... Porque, ahora bien, no creo que los dueños de una empresa tal se desvelen demasiado en conseguir, por ejemplo, verdaderos poetas... ¿Se imagina usté el aviso clasificado? "Se necesita poeta sensible, que preferentemente haya experimentado las alturas del amor y los abismos del desengaño. Poetas con errores ortográficos abstenerse..."
Más se me da por imaginar un gordo con tatuajes, barrabrava de Olbois, poniendo parafraseando a Neruda, "Me gustas cuando callas...", mientras piensa como hacer para enmudecer a su jermu de por vida sin tener que ir en cana...


Y todo esto viene a cuento porque viene a resultar, me acabo de enterar, que hoy es el Día de San Valentín. ¿San quién?, pregunto yo que de santos conozco poco, y a éste mucho menos... San Valentín, me dicen, el patrono de los enamorados... ¡Acabáramos!...¿Y pa' qué sirve?, digo yo, porque nunca en este sur latino y caliente hicieron falta santos para enamorarse. Y mucho menos de manera tan ñoña, muy al gusto de los pálidos anglosajones, esos vikingos, que allá en sus helados y lejanos fiordos prefieren, se ve, enviarse tarjetas antes que ponerse en bolas como Dios manda y a reproducir la especie que se acaba el mundo, pebeta...

Porque ¿desde cuándo el amor es así, 'rosita'? Acá en el sur el amor es azul, a veces verde, otras rojo o naranja, o amarillo brillante. Seguramente no tenga forma de corazón, y, para empezar, tiene un gusto al agua sucia del río, un olor a tormentas, esas que hacen mierda todo cuando pasan, a sudor, a vino, y a lágrimas, de risa y de las otras. En general es imposible de nombrar -por esa razón los más preferimos ni intentarlo-, y es difícil, terriblemente difícil, portentoso y arrasador. Por eso es que acá en el sur al amor no se lo nombra sino que se lo hace, a puro taura corazón, a carcajadas de Carnaval, vendida el alma al diablomujer, esa que te ablanda los huesos y espesa la sangre, pa' decirte lo más campante buen día al otro día, así, como si nada, o, en todo caso, con una sonrisa en los ojos que no te deja menos que hecho un chichipío, un pobre gil enamorau'...

Así que no me vengan a joder con huevadas for export, una más de las tantas. Estamos hasta los cojones de que nos tomen por bo-lu-dos, señores, con toda esta gilada imperial. Acá a la compañera se le dicen los sentimientos de uno cuándo y cómo a uno se le canta, mire si va a haber un día especial para decir "te amo" si uno ama. Y aún peor, verse obligado a decirlo por compromiso cuando no, sólo porque suena lindo. El amor, ese montón de cosas que llamamos amor, no se merece que le pongan un día. Ni trescientos sesenta y cinco. El amor es otra cosa que, por suerte, no tenemos la más puta idea qué cornos es. Quizás por eso es que no podemos vivir sin penar -¡sin goza', chico!-, por él.

Compañera del alma, entonces... Nada, te digo mañana.
¡Salú!

11.2.11

mayicalmisteritur: el bondi habitué

Se viene, está cada vez más cerca... El bondi habitué... perdón, los bondis, ya están listos para zarpar hacia el corazón del Carnaval:


—¡Uh! Grosso... Che, ¿y cúando va a ser el asunto?
El sábado 19 de febrero.
—Ahá. ¿Y de dónde arranca?
Avenida Nazca y Neuquén, Plaza de los Periodistas, a una cuadrita nomás de Gaona, ahí en Flores.
—¿Hora?
A eso de las 7 de la tarde, masomeno.
—Perfecto. Y digamé una cosa, ¿ya se sabe el recorrido?
Mire, los bondis arrancan ahí en Flores y la primer parada va a ser en Parque Avellaneda. De ahí para San Justo, para terminar en Floresta. Quizás, en el medio, hacemos una paradita en Liniers. ¿Qué tul?
—Inmejorable itinerario, mi amigo... Y... Esteeem... ¿Quedan lugares todavía?
Mmm... Vea, con honestidad le digo, está difícil. Pero por ahí alguno quede.
—¡A la pucha!... Yo todavía no me anoté. Digamé los requisitos, por favor.
Ninguno, salvo venirse disfrazado de lo que a usté más le guste. Se puede traer un instrumento, si gusta, alguna refrescola para compartir... Lo que tenga ganas, mire.
—Joya. ¿Y es gratarola, verdad?
Digamos que sí. Aunque le vamos a pedir una colaboración para solventar el alquiler del segundo bondi. Cinco mangos, diez, lo que pueda va a estar bien. Y no es obligatorio.
—Che, la verdad que está fenómeno. Anotemé nomás que ya me voy a buscar mi disfraz de odalisca...
¿De odalisca, Arturo?...
—Sí, ¿qué tiene? ¿No le gustan las odaliscas?
Y... con bigote, no...

En fin... Quéselevacer. Es Carnaval...

10.2.11

en blanco y negro buenos aires

Un par más del troesma:





8.2.11

sin palabras

Dijo don Miguelito Middonno:


Y dijo más: "¡Qué regalo hermoso para el anochecer de Flores! Todavía veo a los vecinos asomados en los balcones; gente que llega de a poco, hipnotizada por nueve artistas que llaman desde el escenario; una tarde que se hace noche y el mágico eco de "Aquella murguita de Villa Real" en búsqueda de cómplices por la avenida Gaona. ¡Salud, Carnaval porteño!"



Señores, señoritas, un brindis a la salú de don Miguel y de los miles de artistas que de puro apasionados nomás llenan de arte, música, baile e imágenes nuestra fiesta popular.


7.2.11

debut dosmilonce

Ayer, precisamente a eso de la tardenochecita o por ahí, arrancó nomás el Carnaval habitué, cosechando éxitos rotundos, mareas de aplausos y sonrisas... y puntuaciones casi nulas en la Evaluación. Pero como los Habitués se ne fregan en el qué dirán ya están pergeniando las salidas del próximo fin de semana, sin importárseles nada de nada, felices de ser carnavaleros de la más pura cepa porteña y arrabalera, como bien puede observarse en la foto de aquí abajo:

(galería completa, aquí)
¡Salú, y bienvenido, Carnaval!

PD: ¡Gracias, Rochi!

5.2.11

¡¡¡segundo bondi carnavalero!!! Y mangazo...

Estimados amigos habitués de los Habitués, compañeros entrañables de la fainá y el acorde, convencidos militantes del vasito de novi y la ilusión, de la música y la fiesta:

Cumplimos por la presente -además de agradecer el cariño de todos, y su presencia en esta patriada- en informarles a todos los que nos escribieron que ya tienen reservados sus lugares para iniciar la gira carnavalera 2011 en el bondi habitué, así que non preocuparum. El día del evento será -creemos casi con total seguridad- el sábado 19 de febrero. En próximos envíos iremos detallando recorrido y horarios.

Una cosa: ante la multitudinaria respuesta a la convocatoria es que estamos a punto de abrir la inscripción del ¡¡¡segundo bondi carnavalero!!! Pero como nuestra humilde alcancía no da para tanto decidimos, pa' poder concretar el segundo bondilín y que nadie se quede arafue, pedirles una colaboración.

Lo que puedan, a la gorra, 5 pesos, 10, 300, 1000... no sé, lo que su solidario corazón le indique. El que no pueda, se sube igual, qué tanto, pero eso sí, se bancará el mote de "codito" que habrán de endosarle los demás, quéselevacer. ¿Ta bien?

Así que, amigos queridos, a ajustarse los cinturones, cerrar los ojos, abrir sextos, séptimos y octavos sentidos y dejarse llevar al corazón del Carnaval... que Dios Momo, delo por seguro, proveerá y le devolverá con creces lo invertido.

Nada más por ahora. Seguimos en contartoc.

¡Salute, che, y feliz Carnaval! Y, otra vez, denserio, gracias...

31.1.11

el bondi del amor

Como algunos amigos y amigas nos han preguntado con fingida ingenuidad Chemmm... ¿y quién va?..., que si va a haber esto o si va a haber aquello, es que hemos decidido tomar cartas en el asunto y constituirnos en agencia de colocaciones, en una especie de Cupidos de Momo, si total no nos cuesta nada y ya que estamos brindamos un servicio para el caballero picaflor y para las damiselas de armas tomar, que el Carnaval no es Carnaval sin un par de ojazos que te miren de cerquita y... Mejor evitemos los detalles.

(Obra -modificada al gusto habitué, claro- de un tal Franz von Stuck, germano el hombre)

Así que hemos decidido ir publicando periódicamente la lista de asistentes al bondi carnavalero habitué (si nadie tiene inconveniente, claro) para que cada uno o una vaya relojeando la lista como quien no quiere la cosa y haciendo sus apuestas, sus gualichos de amor.

Pero como para que el servicio funque vamos a necesitar algunos datos, le vamos a pedir a usté, al tiempo que confirma su asistencia, que llene el siguiente formulario:

Nombre (no hace falta que sea el verdadero):

Edad (para evitar terminar en cana estaría bien que sea la verdadera):

Sexo (para evitar, digamos, sorpresas, estaría bien tratar de precisar lo más posible):

Ocupación (si a lo que usté se dedica no es para nada interesante, mienta sin pena):

Disfraz con el que piensa caer:

Situación sentimental:
a) Casado/a. Pajarito, ¡volá!
b) Casado/a, pero...
c) Soltero/a, con reservas y/o con derecho a elegir.
d) Soltero/a con mañas leves.
e) No importa. Entro en cualquier componenda.
f) Pirata.
g) Según la hora (si elige esta opción indique por favor la misma -o el grado de alcohol en sangre- en la que masomeno usté empieza a desbarrancarse hacia las opciones 'e' y 'f')

Busco*:
a) Mujeres (si es más de una, indique cuántas)
b) Hombres (ídem anterior)
c) Mujeres Y hombres (indique cuántos de cada o la proporción que considere adecuada)
d) Luquivenga
e) Otros (especificar, a ver si tenemos en stock)

*Si usté ya conoce a la persona que le interesa y quiere disminuir la intervención del azar en el asunto indique de quién se trata que se lo haremos saber a él o a ella en forma privada.

Intenciones (gradúe sus intenciones en una escala del 1 al 10, donde el 1 se corresponde con el amor más casto y puro, y el 10, con la más desaforada lujuria. El 5 indicará la perfecta, y quizás imposible, combinación de ambas):


Como le decíamos en la crónica anterior, nos manda el formulario a loshabitues@gmail.com que la información se publicará a su debido tiempo.

Por una cuestión de elegancia, y porque además el bondi habitué es un evento al que asiste toda la familia (así que todo va de queruza, ¿tamos?), le sugerimos que indique las opciones más sobrias y austeras. Si para usté la sobriedad es poco menos que una utopía, deje, no importa. Lo importante, de todos modos, es tratar de que no se note demasiado que uno anda regalado. Total, uno siempre va a poder desdecirse al oído de la persona que le interesa.

Nada más. ¿Qué le parece? ¿Alguna sugerencia? Por nuestra parte, esperamos con esto serles útiles. Así que si usté encuentra el amor de su vida en este Carnaval... bueno, nos va a tener que invitar un asado. Si usté encuentra un amor de duración digamos que acotada o transitoria (de esos que languidecen con las primeras luces del alba), el asado también corre. Y si usté no encuentra nada no se haga el sota y nos invita también, porque al fin de cuentas la culpa no es nuestra si usté no tiene la labia o el encanto suficiente...

En fin, una gilada más para pasar el rato. ¡Salute, tortolitos de Momo!

28.1.11

che, ¿cómo es lo del bondi?

Vamos a ver, dijo un ciego, y a dar más datos sobre el asunto este del bondi carnavalero habitué, que mucha gente pregunta y, más que nada por fiaca, nos venimos haciendo los misteriosos.

Resulta que los Habitués salen en Carnaval, como no podía ser de otra manera para cualquiera que se precie de carnavalero, razón por la cual febrero es un mes agitado, de idas y venidas, ensayos febriles, giras misteriosas y mágicas de barrio en barrio, circuitos 'oficiales' e independientes en capital y el conurbano, un choripán y alguna que otra cerveza por todo alimento, trazando nocturnos derroteros sobre el plano de la ciudá, de corso a otro corso y de ahí al club, y del club al bar y del bar... Bueno, así. Imaginate...

Pero resulta también que hay un día —¡un día!— en el que la muchachada decide dejar de sacarle lustre al codo, licenciar a los cocodrilos que habitan en sus bolsillos y en un portentoso acto de generosidá sin fin, que por otra parte los caracteriza, cómo no, se alquilan un coletivo, de esos comunes, un once catorce, de los escolares, para poder invitar a quien quiera venirse de gira con nosotros a recorrer el Carnaval porteño, que no para de crecer y está cada día más lindo y más mejor. Si no nos cree, venga y después conversamo'...

La única condición para sumarse es la de venirse disfrazado, como estipulan los diez mandamientos de Momo para vivir el Carnaval como corresponde, y, sobre todo, con ganas de compartir emociones y aventuras con una caterva de atorrantes cantores como uno, conocer quizás barrios lejanos donde alumbran otras estrellas, y, en síntesis, divertirse de lo lindo. Como quizás pueda usted observar en esta foto del año pasado:


Como todavía no tenemos completo el fixture carnavalero, no sabemos muy bien el día en que se va a hacer, aunque estimamos que será alrededor del 19 de febrero o por ahí. Así que atenti que ya vamos a ir largando la posta por este medio o por el feisbu...

¿Qué se necesita para asistir? Nada en especial, salvo ir procurándose el disfraz, y agenciarse una plaza reservando con tiempo. ¿Cómo? Mandando un mail a loshabitues@gmail.com intitulado 'gira carnavalera' en el que nos va a decir cuántos amigos piensa subir a la patriada esta.

Por favor: aunque sabemos que tratamos con gente tanto o más irresponsable que nosotros mismos, en este caso le vamos a pedir un cacho de responsabilidad en el asunto para no reservar lugares al tuntún. A ver si el día ese a la final no viene nadie por culpa de uno de esos que te ponen asistiré y después no aparecen...

Nada más por ahora. Quien ya haya vivido Carnaval arriba de un bondi ya sabe de lo que le hablo: la fiesta se lleva puesta encima. Quien todavía no vivió esa experiencia límite, creo que esta es su oportunidad de probar suerte. Personalmente le digo, la ocasión es IM-PER-DI-BLE.

Para carnavalear no hace falta nada más que tener las ganas y estar nomás. Porque, además, la fiesta, nuestra fiesta popular, creamé, se lo merece...

¡Salú!

27.1.11

boleto de ida y vuelta

Che, ¿ya te conseguiste el disfraz? No hace falta que sea complicado. Un disfraz... no sé, cualquier cosa, sencillito nomás. Mirá que ya estamos, papusa de percal. Ya llega Carnaval y el bondi habitué ya está listo pa' zarpar...


¡¡¡Vamo' que venimos, chochamu'!!! No falta nada, no falta... ¡Salú!

24.1.11

... un bombo al plato

Y todo esto viene a cuento, la crónica anterior, porque quería insinuar que nuestro Querido y Gran Buenos Aires sí tiene, aunque parezca mentira, su folclore particular. Arrabalero y musical, cantor, bailarín y fiestero, impenitente, calentón y volador. Sí, señor; sí, señorita: además del tango que reverdece, la murga. Porteña, pa' más datos.

Porque la murga es un género (¿es un género?) que desde hace tiempo viene pisando fuerte y creciendo, pa' decir que Buenos Aires también es pasión y es alegría compartida, y que alejada de los flashes y de las cámaras la ciudad vive, respira, comparte, también combate... Y crea.

Retomando con esfuerzo una tradición, la de los festejos de Carnaval —las Carnestolendas, como le dicen algunos—, que tienen por lo menos ciento cincuenta años, seguro más, en el Río de la Plata, la ciudad hace arte. Popular y gratarola, para sí misma, pa' compartir nomás. Arte de la levita y la galera, los apliques, la pintura y el baile, único y feroz, violenta caricia como carcajadas de amor... Bailar. Con una cadencia lenta y pesada, grave y brillante, que a veces se enloquece y acelera, tronando, llamando, anunciando de lejos que llegó el murgón...

Porque bailando murga Buenos Aires se saca de encima la careta de la circunspección, la filosofía cruel y metafísica de la soledad, del desarraigo, pa' decir, en colores brillantes, chorreando sudor y risas, que algo de la América escondida late acá. Y cómo late, viejo...

Ciento y pico de murgas, treintiytantos corsos, veintemil murgueros-artistas... Algo está pasando, ¿no? Y a eso hay que sumarle todos los circuitos y corsos independientes, las murgas del Gran Buenos Aires que explotan, las murgas de uruguayos y a la uruguaya, las comparsas de candombe montevideano y las porteñas, las norteñas, jujeñas, bolivianas, los coros de Carnaval, los grupos de percusión... Sí, señores, el Carnaval crece, está cada vez mejor y más lindo, y encima devolvieron los feriados...

Los Habitués, como no podía ser de otra manera, orgullosamente se suman y aportan su granito de arena. Porque UN habitué en especial, nuestro idolatrado Aurelio Cynar —que en otros barrios se hace llamar Ariel Poggi, vaya uno a saber por qué—, junto a Juancito Brusse, se les dio por dar un puntapié fundamental, y sacar un libro. ¿Qué libro? Bombo al plato, una mirada al bombo de murga. Un homenaje al rey indiscutido, el corazón propiamente, del porteño Carnaval: el bombo con platillo.


¿Ustedes los escucharon tocar a Cynar y a Juancito? Bueno, si usted cree que tocar el bombo es cuestión de llevar el pulso nomás, de tocar en negras, o por qué no a las negras, y a lo bruto, es porque todavía, evidentemente no los escuchó. Así como tampoco escuchó tocar a Alejandrito Caraballo, por ejemplo, o a los cientos, miles de bombistas, hijos pródigos del gran Teté Aguirre, que le vienen haciendo honor y encontrándole sonidos al bombo desde hace rato.

Decía entonces que estos "músicos, murgueros, militantes enamorados de la murga, el folclore y la cultura popular de Buenos Aires y, por sobre todas las cosas, del bombo con platillo", en sus propias palabras, sacaron un libro. Y la cuestión es que el libro éste es... Vea, mire, para serle honestos, no sabemos muy bien qué cornos es. Quizás una investigación, un manual, quizás una recopilación, tal vez una... andá a saber. Pero va a encontrar allí partituras —en la página huev se puede bajar o imprimir casi todo el libro—, además de notaciones, ritmos, modos de usar el mazo y el plato, fotos de ejemplo para los cabezones como yo, etc. Todo muy didáctico y ameno, como le gusta a Momo, que ya era hora...

Así que si usté quiere adentrarse en el maravilloso universo del bombo con platillo, además de aconsejarle salir en una murga, claro, le diría que le pegue una pizpeada al broli, que no sólo no muerde, sino que le va a volar la capocha al tiempo que se convierte en un bombista consumado...

Éntrele nomás, y pida, con confianza, un bombo al plato. No se va a arrepentir, y va a quedar pipón; hágame caso.

¡Salú!

PD: Es menester mencionar también y ya que estamos, un antecedente, de los muchos y variados desde el gran Coco Romero para acá, directo: la Introducción a la percusión de murga porteña, también en formato de libro + cedé, de, otro grande, Zelmar Garín, editado por la Murga Escuela Sacate el Almidón en 2003. Otra joya pionera... ¡Al Carnaval no lo para nadie, vieja!

19.1.11

un entremés y...

"Un La menor te lo hacen la Mona Jiménez, Beethoven, Piazzolla, todos. 
Lo más importante es el ritmo, es lo que diferencia a las músicas. 
La armonía, bueno, sí, es una construcción matemática que 
puede estar mejor o no, pero el tema es qué pulso usás vos para tocar."
Entrevista al Chango Farías Gómez, hace poco.

A la miér...

Buenos Aires, dicen, ha sido y quizás lo siga siendo, una ciudad cosmopolita, a la que le gusta darse dique de culturosa. En buena hora, digo yo, porque de esta manera los tipos curiosos, sensibles, inteligentes y elegantes como uno tienen la posibilidad de abrirse al mundo y recibir, cómo no, las más variadas y fantásticas influencias del universo todo. Mi Buenos Aires querido, un puerto abierto al cosmos...

La joda es que de tan abierto, de tanto cosmos libre de impuestos, se nos olvida mirar, escuchar, un poco pa' este lado, quizás algo de lo propio que se hace, sencillamente, con lo que se tiene a mano. Pero bueno, andá a saber por causa de qué extraño complejo austral, de culo del mundo, Buenos Aires siempre fue igual, solita y sola, negándose a sí misma, queriendo ser otra...

Buenos Aires debe ser la única ciudad en el mundo que no tiene folclore. Como el candombe en Montevideo, o el samba en Bahía, como lo fue el tango...

Por ejemplo, la ciudá está llena de percusionistas que saben tocar la kalingandunga senegalesa, también conocida como bombopopó (en España se la llamó piritraque por su sonido metálico), o, sin ir más lejos, el hidrotambor afgano, o el chorongongo, que no se toca ni con las manos ni con los pies, y de más está decirlo, me parece fer-pe-toc. Pero... yo qué sé. Pa' mí que falta algo... ¿La raíz, quizás?

Bienvenida la música del mundo, mas qué le voy a hacer, enseguida me aburro de no entender un catzo y se me da por pegar la oreja a mi esquina silenciosa y tratar de escuchar el propio latido, la respiración pesada y lenta de la pampa infinita a la que le ha crecido una ciudad encima como un yuyo invasor, como una europea traición.

Porque el arrabal porteño respira en tiempo de murga, única y de acá nacida, como el tango, como la ciudad misma, de imposibles y azarosas mezcolanzas; y en bombos con platillo marca el pulso, baila al compás, del corazón...

Seguimos la próxima, que esto nomás es una introducción para otra cosa. Chaucha.

15.1.11

fiaca y convite

Hace calor. Y cuando hace calor... bueno, eso, hace calor. Y el habitué, tirado en la catrera -cuando hace calor-, básicamente, desiste. Desiste de realizar ningún movimiento que no sea estrictamente necesario, en general relacionado directamente con su propia supervivencia; razón por la cual, su nivel de actividad se reduce notoriamente hasta alcanzar un promedio similar al de la marmota cuando hiberna, únicamente alterado por brevísimas incursiones para calentar el agua pa'l mate, o comprar puchos, por ejemplo.

Catrera, mate y puchos a la mano, un limón, ventilador arriba de una silla, la radio prendida... Y el habitué, presa de extraños insomnios mentales, aburrido como Landriscina en una convención de sordomudos, piensa. Quizás, como a un tal Horacio, por ahí se le da por enderezar clavos a martillazos. O no. Pero sobre todo piensa, piensa, piensa... Y piensa que las vacaciones son, por un lado, benéficas, porque ayudan a restaurar a pura fiaca y aunque sea un poco el cachuso estado en que ha quedado la estantería de la mente y el alma después de yugarla todo un año -cabe mencionar aquí el desinteresado aporte de jefes, de gobierno y de oficina, vecinos intolerantes, los policías mentales y de los otros, el precio del alquiler y los caños que irremediablemente se tapan, algunos colectiveros, el estado del bolsillo, la cola del Pago Fácil, etc.-. Pero una cosa es descansar del laburo ése que uno odia concienzudamente y otra, "descansar" a la fuerza de tareas gratas y enllenadoras, como ser cantar o tomarse un vino con los atorrantes que son amigos de uno.

(Norman Briski en la célebre película La Fiaca, de 1969)
Porque el habitué cuando no canta, básicamente, se encula. Y, lentamente, en la medida que la inacción se extiende en el tiempo, se convierte. Al Islam o al budismo, quizás, pa' ver qué onda, pero sobre todo es como que se va transformando en un extraño ermitaño que no se afeita ni responde los buenos días, le ladra a la jermu, putea a los telemárqueters y a los Testigos de Jehová, y comienza a pergeniar intrincados planes de sabotaje y venganza contra el turismo internacional que todo lo inunda con extrañas jerigonzas...

Ya se va a acabar, muchachos, la melancolía. En unos quince días nomás, porque... Como la calma que precede al temporal, como todo lo que nace y florece, se necesita de un período de aparente inactividad pa' prepararse y juntar fuerza, pa' acumular deseo y ansiedá de la buena.

No diré más. Sólo que en este momento los Habitués piensan, piensan, piensan... Y, entre otras cosas, piensan cómo van a armar el equipo este año que ya se vino. Y piensan que este año el tango y murga fueyserá, candombero y milonguero, rocanrolero y cumbianchín, explota. Y quieren que explote en guitarras, bandoneón o acordeón, ¿violines?... Y cantores. Los Habitués, para extender su influencia por el Orbe todo, buscan apóstoles-cantores, compañeros entrañables de la fainá y el acorde, convencidos militantes del vasito de novi y la ilusión... De la música y de la fiesta... En fin, habitués como dios Momo, y Carlitos, mandan.

¡Salute, che! 

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10.1.11

¿saben, saben lo que hizo?...

Che, qué mala costumbre esta de irse nomás, así, como sin avisar, mecachendié...

Ochentaiún pirulos hubiera cumplido la niña esta, mocosa eterna, el 1º de febrero próximo. Pero no voy a hablar de ella, de María Elena, que hay mucho para decir, y quizás no todas sean rosas. Pero, qué quiere que le diga, hay cosas que son parte de uno, que son uno, hasta los tuétanos o, como está de moda decir ahora, se llevan en el a-de-ene. Tanto así que nada más diré que ayer, mientras paseaba con mi Bicho, fuimos cantando todo el camino, sin querer o queriendo, casi sin darnos cuenta, mire, lo que sigue:



Osías, el osito en mameluco,
paseaba por la calle Chacabuco.
Mirando las vidrieras de reojo,
sin alcancía pero con antojo.

Por fin se decidió y en un bazar
todo esto y mucho más quiso comprar:

Quiero tiempo pero tiempo no apurado
tiempo de jugar que es el mejor.
Por favor, me lo da suelto y no enjaulado
adentro de un despertador.

Quiero un río con catorce pescaditos
y un jardín, sin guardia y sin ladrón.
También quiero para cuando esté solito
un poco de conversación.

Quiero cuentos, historietas y novelas,
pero no las que andan a botón.
Yo las quiero de la mano de una abuela
que me las lea en camisón.

Quiero todo lo que guardan los espejos,
y una flor adentro de un raviol.
Y también una galera con conejo
y una pelota que haga gol

Quiero un cielo bien celeste aunque me cueste.
De verdad, no cielo de postal.
Para irme por el este y el oeste
en una cápsula espacial,

Osías, el osito en el bazar,
todo esto y mucho más quiso comprar...


Sí, íbamos cantando la mar de felices, la verdá, la Marcha de Osías, que ni siquiera sé si es la que más me gusta. Por lo menos no tanto como El Brujito de Gulubú o la Canción de bañar la luna, el Mono Liso y su naranja paseandera, Don Enrique del Meñique, o ésa que dice peligroso es andar por la ca... la calle del gaaaa... del gato que peeees... que pesca y después se esconde y se escá-pa-pa-pa-paaaa...

Diría que se nos fue hoy un cacho de nuestra infancia, pero no es cierto; es al revés. Hoy tenemos, y de aquí para siempre y hasta la luna de ida y vuelta, gracias a ella, la llave mágica, el abracadabra infalible, para ser, en un periquete, los felices purretes que fuimos alguna vez y que por suerte, seguimos siendo.

Los Habitués, diez morrongos elegantes de bastón, galera y guantes, en este reino al vesrre donde dos y dos son tres, hoy se vuelven a la infancia y, después de brindar con café con leche, salen a la vedera pa' invitarla a jugar a usté... no sé... ¿a una escondi? ¡¿Quién cuenta?! ¡Ya, pe, yu! ¡¡¡Cuenta María Elena!!!




¡Salute, piba! Y gracias...

Para sembrarte de guitarra,
para cuidarte en cada flor,
y odiar a los que te lastiman, mi amor,
yo quiero vivir en vos.

9.1.11

calentando motores...

Quéselevacer, nos mata la ansiedá, viejo...


¡Salú!

5.1.11

candombe de reyes (1)

Los Reyes Magos existen, sí señor. Y lo digo porque me consta, no porque me lo haya dicho nadie. Aquí a la mano tengo todavía la prueba, una de tantas, irrefutable: la guitarra, mi vieja viola, que me trajeron el 6 de enero de 1988. O del '89, que ya no me acuerdo tanto...

Los Reyes Magos son los padres dicen los pipiolos, chitrulos de panadería que se creen, así, por saberlo, y todavía peor, ¡por decirlo!, unos vivos bárbaros. En un aparte diré que hay que ver esa costumbre que tienen algunos que andan por la vida ajena con aires de superioridá, dejando caer indulgentes retazos de sabiduría a los pobres mortales. Profetas de piringundín arrabalero, por supuesto, en general la pifian de medio a medio, porque como dijo un tipo grande, una de las pocas cosas que pueden saberse y decirse es que en general uno sabe más bien poco. O nada. O casi nada. O un poco de casi nada. Pero bueno, está lleno el mundo de estos adoquines, que mire usted, a la final darían ternura si no fueran, cómo no, y debido a su penosa condición de iluminados, unos pedantes de catálogo. En fin. No importa, allá ellos, que seguro tienen muchos amigos con quienes conversar de cosas importantes...


Los Reyes Magos existen, decía, porque... A ver... Espere, voy a poner un ejemplo prá-ti-coc:

-Los Reyes Magos son los padres.
-¿Perdón?, ¿los padres de quién?
-Sus padres. Los padres de usted.
-Yo sólo tengo un padre...
-Cuando digo los padres me refiero a su padre Y a su madre. "Los padres"...
-¡Aaah!... Ahora sí. Pero vea, mis padres en general no se ponen de acuerdo en nada. Así que para este tipo de, digamos, conspiración como la que usted pretende hacerme creer, menos que menos... Perdóneme que le diga, pero no los veo...
-No hace falta que sean los dos, puede ser sólo uno de ellos...
-Será mi madre entonces... de acuerdo a su teoría. Mi viejo es bastante amarrete...
-Será su madre entonces.
-Seguro, y... ¡Aaah! Empiezo a darme cuenta... O sea que usted dice que mientras yo duermo mis padres se disfrazan de Reyes, se toman el agua, se comen el pasto... ¿Y con el tercero qué hacen? ¿Se alquilan a un morocho pa' que haga de Baltasar?
-¡No, no se disfrazan!... No hace falta, si...
-¡¿Cómo que no?! ¿Me está jodiendo? ¿Y si yo me levanto justo y los cacho? No me diga que me la voy a encontrar a mi vieja en camisón y a mi viejo en zolcillonca... ¿Está loco usted?
-Vea, mi amigo. Usted en ese momento está dormido, así que no importa cómo van vestidos. En cuanto al agua y el pasto, sencillamente, los tiran...
-¡¿Y si me paso la noche en vela?!... ¿Eh?
-No hay que descartar el uso de narcóticos... En fin, ¿entiende ahora?
-Ahá. Ta bienmmm... Y digamé, ¿por qué mi madre... o quizás mi padre, se harían pasar por los Reyes Magos? ¿Eh?

En este punto ya no saben muy bien qué contestarme, porque a todas luces a "los padres" más les convendría hacer los regalos en su propio nombre, en vez de hacerse pasar por otros. Digo, porque si es por hacerse pasar por alguien, mi viejo preferiría hacerse pasar por Perón, por ejemplo, para de paso ir adoctrinándome de chiquito con eso de los niños privilegiados... O Sandokán, que le gustaba. Andá a saber...

Porque, además, si es todo mentira, mire que es rebuscada. Tres fulanos, reyes en esta época de democracias parlamentarias, y, para colmo, magos -y encima, de cada pueblo un paisano-, que se vienen de allá donde el diablo perdió el poncho, con ¡camellos!, y que además son traficantes de especias, piedras preciosas y de regalos que no pagan impuestos... Es todo muy raro, qué quiere que le diga...

Así las cosas, lo invito a pasar a la crónica siguiente.

candombe de reyes (2)

Como para continuar con las reflexiones que veníamos entretejiendo en la crónica anterior, diré que, de todos modos, en ningún caso hay pruebas concretas sobre la inexistencia de los Reyes. Ninguno de estos cachafaces que no creen ha cachado a sus padres in fraganti -y muchísimo menos a los míos, que conste en actas-, sino que sostienen lo que sostienen porque se lo han dicho... ¿Quién? ¡¡¡Sus propios padres!!! ¡Ahijuna con la lobuna!, ¡te agarré, sotreta! Ahí está la clave del asunto, que expondré de la siguiente manera:

Los padres eternamente pugnan por ganar y/o sostener el amor de sus pequeñuelos, pues para eso están en este mundo (para ser magnánimo diré que para algunas otras cosas más también). Pero entre las cosas importantes, para, por lo menos, ser queridos por sus hijos. Mientras los pibes son chicos no hay problema, porque carecen todavía de otros puntos de referencia. Entonces, en esos felices años, el padre de uno es poco menos que Súperman.
Mas cuando, inevitablemente, los niños comienzan a abrirse al mundo, a tener más amigos, a conocer a otros padres, quizás más buenos o simpáticos que el que tiene uno... ese amor incondicional comienza a resquebrajarse y... ¿Qué hacen los padres al notar que su cachorro ya no los mira con admiración y enjundia? ¿Eh? Temen, temen, temen y se angustian, al punto de apelar a una bajeza inconcebible: celosos del amor que los niños profesan a los Reyes, lo más de lo más, deciden aprovecharse de él para sus interesados fines, y les dicen a sus niños que quien les regaló esa magnífica bicicleta verde con rueditas y bocina amarilla y roja fueron ellos. ¡Ellos! ¡¡¡Ellos!!! ¡Usurpadores, por temor, de mágicas coronas! No me haga reír, hágame el favor... El mundo está lleno de incrédulos que se creen cualquier cosa...


Por supuesto, no todos los padres son iguales, pero basta con que uno solo no resista y abra la boca para que el asunto se convierta en una cadena, un virus infame que se propaga a la hora de la siesta en la vereda o en los patios de los colegios... Pa, ¿es verdad que...? Y ahí, inoculada la sospecha, ya la cagamos. Pero, ¿cuál es el lamentable resultado de todo esto?

Que los pibes descreen. Descreen que exista gente buena y generosa en el mundo, sean magos o no, que es capaz, de pura onda, de regalar cosas; descreen en el esfuerzo, porque el regalo ése hay que ganárselo portándose bien, siendo mejor, y no aprendiendo a manipular a los pipiolos que son padres de uno; que no todo, la felicidá por lo menos, se compra con papelitos de curso legal en el yópin de la vuelta...

Qué quiere que le diga, humildemente creo que el mundo es mejor con los Reyes Magos que sin ellos... Como lo demostraremos en la crónica que sigue.

candombe de reyes (3)

Qué quiere que le diga, humildemente creo que el mundo es mejor con los Reyes Magos que sin ellos... decía en la crónica anterior.

Porque incluso si nos atenemos a la tradición cristiana, los Reyes son tres tipos sabios, que la sabían lunga, que se juntaron pa' celebrar el nacimiento de un buen tipo, porque sabían o sospechaban que el gurrumín, en tanto hijo de Dios y a puros milagros, iba a dar que hablar.

Personalmente creo que la idea vale la pena, ya que todos somos hijos de la misma madre y de un mismo padre -al que le guste a ese conjunto lo puede llamar Dios- y, sobre todo, porque todos podemos hacer milagros.

El milagro de entender y de tolerar, el milagro de querer y de dar... El de ser un buen tipo en este mundo feo, y de tratar de ser un poco, sólo un poco mejor que lo que el mundo espera de nosotros; donde nuestros modelos de conducta son los degradados mostrencos que salen en Tinelli; o la inteligencia de Luis Majul, sin ir más lejos... y por no hablar de cosas aún peores.

(la Humi, que junto a los Reyes fue la delicia de
mi infancia, con la tapa del gran Carlos Nine)
En fin, en honor a nuestros queridos Reyes Magos, y en homenaje a todos los buenos tipos que en el mundo han sido y serán, esta noche hacemos un brindis y nos vamos temprano a la cama. Pero no sin antes agregar aquí tres yapas, para aguantar la espera sin comerse las uñas:

La primera, visual, y nada más que un detalle, y sólo por si no tiene nada que hacer y puede colgarse un rato. La primera parte de la película Zeitgeist, una joya que recomendamos ver completa (mal que le pese a Yorsh Dabliú Bush, yúnior). Y lo posteamos aquí no para fomentar polémicas e incredulidades, ni para decir cosas ya sabidas (las manipulaciones del Poder y los pavorosos crímenes que en nombre de la religión cometieron y cometen algunas "iglesias"), sino quizás para hacer notar la increíble belleza y el terrible poder de las metáforas sobre las que venimos conversando.

La segunda, musical. El bellísimo y oscuro Candombe de Reyes, del Jaime Roos en homenaje al rey Baltasar, que salió en el disco Sur allá por el '87...



Y la tercera, literaria, de alguien que supo abordar estos temas profundos con mucha más gracia que uno. De don Alejandro Dolina, un fragmento del capítulo Los Hombres Sensibles, Los Refutadores de Leyendas y los Reyes Magos, del libro Crónicas del Ángel Gris, del '88...

"¿Qué virtud encierra creer en lo evidente? Cualquier papanatas es capaz de suscribir que existen las licuadoras y los adoquines. En cambio se necesita cierta estatura para atreverse a creer en lo que no es demostrable y -más aún- en aquello que parece oponerse a nuestro juicio. Para lograrlo hay que aprender -como quería Descartes- a desconfiar del propio razonamiento. Por supuesto en nuestro tiempo cualquier imbécil tiene una confianza en sus opiniones que ya quisiera para sí el filósofo más pintado.
La incredulidad es -según parece- la sabiduría que se permiten los hombres vulgares.
Nosotros resolvimos apostar una vez más por las ilusiones."


Y con eso, está todo dicho. Quizás, al momento de estar leyendo usted estas páginas, y habiendo dispuesto ya todos los elementos necesarios -a saber: la carta enviada con antelación, agua y pasto en abundancia pa' los camellos, nuestro mejor par de lustrados zapatos- los Habitués estarán durmiendo confiados, aunque con algo de ansiedad. Si mañana comprobamos que los Reyes no nos han dejado nada, no importa. Habrá que tratar de ser más "amables" este año que viene. En síntesis: como veníamos diciendo, ser un poco mejores, que vale la pena transitar el milagro de la vida con un poco más de alegría, de nobleza, de fe en las cosas buenas y, sobre todo, de esperanza.

¡Salú!

3.1.11

taller de guitarra: no es mi despedida

Como no tenemos absolutamente nada pero nada que hacer en estos días más que esperar a que llegue Carnaval, vamos a retomar el taller de guitarra onlain.

Como todo el mundo sabe, las murgas finalizan siempre sus actuaciones con lo que se conoce como Retirada, canción ésta en la que las murgas se esmeran para escribir sus mejores versos porque se centra en la filosófica cuestión de la inevitabilidad del fin, y en la consecuente y melancólica aunque alegre nostalgia (la famosa saudade brasuca) del ya impostergable adiós... Pero, por sobre todas las cosas, y acá está la cuestión más importante, la Retirada es una promesa, la promesa de volver.

Hará unos diez años, por lo menos, el que aquí escribe tuvo la buena suerte de escuchar casi al pasar una canción. Y la emoción fue grande, porque lo primero que se me vino a la cabeza fue pensar que se trataba de la mejor retirada de murga jamás escrita, con todos los elementos que se necesita para ser tal. Esa canción era, es, No es mi despedida, de la Miriam Bianchi, Gilda pa' los amigos.

Ahí va la letra y los acordes, en versión habitué:


Y, sobre el pucho, el tema original, del disco Entre el cielo y la tierra, de 1997, en Re mayor:



¿Qué tul? ¡Qué voz, viejo, qué voz! Y encima dicen que hace milagros... Como los Habitués son gente incrédula, eso ni lo dudan. Porque además firmemente creen que sólo un ángel puede cantar así. Por eso se hicieron hacer, por encargo a un pintor florentino del Renacimiento ducho en ángeles y santos (por lo menos eso dice el quía, aunque me parece que macanea), este cuadro:


Sin palabras. ¡Te queremo', Gilda, te queremo'!

Los Habitués se dieron el lujo de terminar el año canturreando estas estrofas, como no podía ser de otra manera, prometiendo volver, volver, volver... Ahora nomás, che, en febrero...

Yo por tí volveré, tú por mí espérame... No me olvides.
¿Se vemo' en Carnaval? ¡Salú!