24.1.11

... un bombo al plato

Y todo esto viene a cuento, la crónica anterior, porque quería insinuar que nuestro Querido y Gran Buenos Aires sí tiene, aunque parezca mentira, su folclore particular. Arrabalero y musical, cantor, bailarín y fiestero, impenitente, calentón y volador. Sí, señor; sí, señorita: además del tango que reverdece, la murga. Porteña, pa' más datos.

Porque la murga es un género (¿es un género?) que desde hace tiempo viene pisando fuerte y creciendo, pa' decir que Buenos Aires también es pasión y es alegría compartida, y que alejada de los flashes y de las cámaras la ciudad vive, respira, comparte, también combate... Y crea.

Retomando con esfuerzo una tradición, la de los festejos de Carnaval —las Carnestolendas, como le dicen algunos—, que tienen por lo menos ciento cincuenta años, seguro más, en el Río de la Plata, la ciudad hace arte. Popular y gratarola, para sí misma, pa' compartir nomás. Arte de la levita y la galera, los apliques, la pintura y el baile, único y feroz, violenta caricia como carcajadas de amor... Bailar. Con una cadencia lenta y pesada, grave y brillante, que a veces se enloquece y acelera, tronando, llamando, anunciando de lejos que llegó el murgón...

Porque bailando murga Buenos Aires se saca de encima la careta de la circunspección, la filosofía cruel y metafísica de la soledad, del desarraigo, pa' decir, en colores brillantes, chorreando sudor y risas, que algo de la América escondida late acá. Y cómo late, viejo...

Ciento y pico de murgas, treintiytantos corsos, veintemil murgueros-artistas... Algo está pasando, ¿no? Y a eso hay que sumarle todos los circuitos y corsos independientes, las murgas del Gran Buenos Aires que explotan, las murgas de uruguayos y a la uruguaya, las comparsas de candombe montevideano y las porteñas, las norteñas, jujeñas, bolivianas, los coros de Carnaval, los grupos de percusión... Sí, señores, el Carnaval crece, está cada vez mejor y más lindo, y encima devolvieron los feriados...

Los Habitués, como no podía ser de otra manera, orgullosamente se suman y aportan su granito de arena. Porque UN habitué en especial, nuestro idolatrado Aurelio Cynar —que en otros barrios se hace llamar Ariel Poggi, vaya uno a saber por qué—, junto a Juancito Brusse, se les dio por dar un puntapié fundamental, y sacar un libro. ¿Qué libro? Bombo al plato, una mirada al bombo de murga. Un homenaje al rey indiscutido, el corazón propiamente, del porteño Carnaval: el bombo con platillo.


¿Ustedes los escucharon tocar a Cynar y a Juancito? Bueno, si usted cree que tocar el bombo es cuestión de llevar el pulso nomás, de tocar en negras, o por qué no a las negras, y a lo bruto, es porque todavía, evidentemente no los escuchó. Así como tampoco escuchó tocar a Alejandrito Caraballo, por ejemplo, o a los cientos, miles de bombistas, hijos pródigos del gran Teté Aguirre, que le vienen haciendo honor y encontrándole sonidos al bombo desde hace rato.

Decía entonces que estos "músicos, murgueros, militantes enamorados de la murga, el folclore y la cultura popular de Buenos Aires y, por sobre todas las cosas, del bombo con platillo", en sus propias palabras, sacaron un libro. Y la cuestión es que el libro éste es... Vea, mire, para serle honestos, no sabemos muy bien qué cornos es. Quizás una investigación, un manual, quizás una recopilación, tal vez una... andá a saber. Pero va a encontrar allí partituras —en la página huev se puede bajar o imprimir casi todo el libro—, además de notaciones, ritmos, modos de usar el mazo y el plato, fotos de ejemplo para los cabezones como yo, etc. Todo muy didáctico y ameno, como le gusta a Momo, que ya era hora...

Así que si usté quiere adentrarse en el maravilloso universo del bombo con platillo, además de aconsejarle salir en una murga, claro, le diría que le pegue una pizpeada al broli, que no sólo no muerde, sino que le va a volar la capocha al tiempo que se convierte en un bombista consumado...

Éntrele nomás, y pida, con confianza, un bombo al plato. No se va a arrepentir, y va a quedar pipón; hágame caso.

¡Salú!

PD: Es menester mencionar también y ya que estamos, un antecedente, de los muchos y variados desde el gran Coco Romero para acá, directo: la Introducción a la percusión de murga porteña, también en formato de libro + cedé, de, otro grande, Zelmar Garín, editado por la Murga Escuela Sacate el Almidón en 2003. Otra joya pionera... ¡Al Carnaval no lo para nadie, vieja!

19.1.11

un entremés y...

"Un La menor te lo hacen la Mona Jiménez, Beethoven, Piazzolla, todos. 
Lo más importante es el ritmo, es lo que diferencia a las músicas. 
La armonía, bueno, sí, es una construcción matemática que 
puede estar mejor o no, pero el tema es qué pulso usás vos para tocar."
Entrevista al Chango Farías Gómez, hace poco.

A la miér...

Buenos Aires, dicen, ha sido y quizás lo siga siendo, una ciudad cosmopolita, a la que le gusta darse dique de culturosa. En buena hora, digo yo, porque de esta manera los tipos curiosos, sensibles, inteligentes y elegantes como uno tienen la posibilidad de abrirse al mundo y recibir, cómo no, las más variadas y fantásticas influencias del universo todo. Mi Buenos Aires querido, un puerto abierto al cosmos...

La joda es que de tan abierto, de tanto cosmos libre de impuestos, se nos olvida mirar, escuchar, un poco pa' este lado, quizás algo de lo propio que se hace, sencillamente, con lo que se tiene a mano. Pero bueno, andá a saber por causa de qué extraño complejo austral, de culo del mundo, Buenos Aires siempre fue igual, solita y sola, negándose a sí misma, queriendo ser otra...

Buenos Aires debe ser la única ciudad en el mundo que no tiene folclore. Como el candombe en Montevideo, o el samba en Bahía, como lo fue el tango...

Por ejemplo, la ciudá está llena de percusionistas que saben tocar la kalingandunga senegalesa, también conocida como bombopopó (en España se la llamó piritraque por su sonido metálico), o, sin ir más lejos, el hidrotambor afgano, o el chorongongo, que no se toca ni con las manos ni con los pies, y de más está decirlo, me parece fer-pe-toc. Pero... yo qué sé. Pa' mí que falta algo... ¿La raíz, quizás?

Bienvenida la música del mundo, mas qué le voy a hacer, enseguida me aburro de no entender un catzo y se me da por pegar la oreja a mi esquina silenciosa y tratar de escuchar el propio latido, la respiración pesada y lenta de la pampa infinita a la que le ha crecido una ciudad encima como un yuyo invasor, como una europea traición.

Porque el arrabal porteño respira en tiempo de murga, única y de acá nacida, como el tango, como la ciudad misma, de imposibles y azarosas mezcolanzas; y en bombos con platillo marca el pulso, baila al compás, del corazón...

Seguimos la próxima, que esto nomás es una introducción para otra cosa. Chaucha.

15.1.11

fiaca y convite

Hace calor. Y cuando hace calor... bueno, eso, hace calor. Y el habitué, tirado en la catrera -cuando hace calor-, básicamente, desiste. Desiste de realizar ningún movimiento que no sea estrictamente necesario, en general relacionado directamente con su propia supervivencia; razón por la cual, su nivel de actividad se reduce notoriamente hasta alcanzar un promedio similar al de la marmota cuando hiberna, únicamente alterado por brevísimas incursiones para calentar el agua pa'l mate, o comprar puchos, por ejemplo.

Catrera, mate y puchos a la mano, un limón, ventilador arriba de una silla, la radio prendida... Y el habitué, presa de extraños insomnios mentales, aburrido como Landriscina en una convención de sordomudos, piensa. Quizás, como a un tal Horacio, por ahí se le da por enderezar clavos a martillazos. O no. Pero sobre todo piensa, piensa, piensa... Y piensa que las vacaciones son, por un lado, benéficas, porque ayudan a restaurar a pura fiaca y aunque sea un poco el cachuso estado en que ha quedado la estantería de la mente y el alma después de yugarla todo un año -cabe mencionar aquí el desinteresado aporte de jefes, de gobierno y de oficina, vecinos intolerantes, los policías mentales y de los otros, el precio del alquiler y los caños que irremediablemente se tapan, algunos colectiveros, el estado del bolsillo, la cola del Pago Fácil, etc.-. Pero una cosa es descansar del laburo ése que uno odia concienzudamente y otra, "descansar" a la fuerza de tareas gratas y enllenadoras, como ser cantar o tomarse un vino con los atorrantes que son amigos de uno.

(Norman Briski en la célebre película La Fiaca, de 1969)
Porque el habitué cuando no canta, básicamente, se encula. Y, lentamente, en la medida que la inacción se extiende en el tiempo, se convierte. Al Islam o al budismo, quizás, pa' ver qué onda, pero sobre todo es como que se va transformando en un extraño ermitaño que no se afeita ni responde los buenos días, le ladra a la jermu, putea a los telemárqueters y a los Testigos de Jehová, y comienza a pergeniar intrincados planes de sabotaje y venganza contra el turismo internacional que todo lo inunda con extrañas jerigonzas...

Ya se va a acabar, muchachos, la melancolía. En unos quince días nomás, porque... Como la calma que precede al temporal, como todo lo que nace y florece, se necesita de un período de aparente inactividad pa' prepararse y juntar fuerza, pa' acumular deseo y ansiedá de la buena.

No diré más. Sólo que en este momento los Habitués piensan, piensan, piensan... Y, entre otras cosas, piensan cómo van a armar el equipo este año que ya se vino. Y piensan que este año el tango y murga fueyserá, candombero y milonguero, rocanrolero y cumbianchín, explota. Y quieren que explote en guitarras, bandoneón o acordeón, ¿violines?... Y cantores. Los Habitués, para extender su influencia por el Orbe todo, buscan apóstoles-cantores, compañeros entrañables de la fainá y el acorde, convencidos militantes del vasito de novi y la ilusión... De la música y de la fiesta... En fin, habitués como dios Momo, y Carlitos, mandan.

¡Salute, che! 

MAS INFORMACIONES EN EL PRÓXIMO BOLENTINTINTÍN

10.1.11

¿saben, saben lo que hizo?...

Che, qué mala costumbre esta de irse nomás, así, como sin avisar, mecachendié...

Ochentaiún pirulos hubiera cumplido la niña esta, mocosa eterna, el 1º de febrero próximo. Pero no voy a hablar de ella, de María Elena, que hay mucho para decir, y quizás no todas sean rosas. Pero, qué quiere que le diga, hay cosas que son parte de uno, que son uno, hasta los tuétanos o, como está de moda decir ahora, se llevan en el a-de-ene. Tanto así que nada más diré que ayer, mientras paseaba con mi Bicho, fuimos cantando todo el camino, sin querer o queriendo, casi sin darnos cuenta, mire, lo que sigue:



Osías, el osito en mameluco,
paseaba por la calle Chacabuco.
Mirando las vidrieras de reojo,
sin alcancía pero con antojo.

Por fin se decidió y en un bazar
todo esto y mucho más quiso comprar:

Quiero tiempo pero tiempo no apurado
tiempo de jugar que es el mejor.
Por favor, me lo da suelto y no enjaulado
adentro de un despertador.

Quiero un río con catorce pescaditos
y un jardín, sin guardia y sin ladrón.
También quiero para cuando esté solito
un poco de conversación.

Quiero cuentos, historietas y novelas,
pero no las que andan a botón.
Yo las quiero de la mano de una abuela
que me las lea en camisón.

Quiero todo lo que guardan los espejos,
y una flor adentro de un raviol.
Y también una galera con conejo
y una pelota que haga gol

Quiero un cielo bien celeste aunque me cueste.
De verdad, no cielo de postal.
Para irme por el este y el oeste
en una cápsula espacial,

Osías, el osito en el bazar,
todo esto y mucho más quiso comprar...


Sí, íbamos cantando la mar de felices, la verdá, la Marcha de Osías, que ni siquiera sé si es la que más me gusta. Por lo menos no tanto como El Brujito de Gulubú o la Canción de bañar la luna, el Mono Liso y su naranja paseandera, Don Enrique del Meñique, o ésa que dice peligroso es andar por la ca... la calle del gaaaa... del gato que peeees... que pesca y después se esconde y se escá-pa-pa-pa-paaaa...

Diría que se nos fue hoy un cacho de nuestra infancia, pero no es cierto; es al revés. Hoy tenemos, y de aquí para siempre y hasta la luna de ida y vuelta, gracias a ella, la llave mágica, el abracadabra infalible, para ser, en un periquete, los felices purretes que fuimos alguna vez y que por suerte, seguimos siendo.

Los Habitués, diez morrongos elegantes de bastón, galera y guantes, en este reino al vesrre donde dos y dos son tres, hoy se vuelven a la infancia y, después de brindar con café con leche, salen a la vedera pa' invitarla a jugar a usté... no sé... ¿a una escondi? ¡¿Quién cuenta?! ¡Ya, pe, yu! ¡¡¡Cuenta María Elena!!!




¡Salute, piba! Y gracias...

Para sembrarte de guitarra,
para cuidarte en cada flor,
y odiar a los que te lastiman, mi amor,
yo quiero vivir en vos.

9.1.11

calentando motores...

Quéselevacer, nos mata la ansiedá, viejo...


¡Salú!

5.1.11

candombe de reyes (1)

Los Reyes Magos existen, sí señor. Y lo digo porque me consta, no porque me lo haya dicho nadie. Aquí a la mano tengo todavía la prueba, una de tantas, irrefutable: la guitarra, mi vieja viola, que me trajeron el 6 de enero de 1988. O del '89, que ya no me acuerdo tanto...

Los Reyes Magos son los padres dicen los pipiolos, chitrulos de panadería que se creen, así, por saberlo, y todavía peor, ¡por decirlo!, unos vivos bárbaros. En un aparte diré que hay que ver esa costumbre que tienen algunos que andan por la vida ajena con aires de superioridá, dejando caer indulgentes retazos de sabiduría a los pobres mortales. Profetas de piringundín arrabalero, por supuesto, en general la pifian de medio a medio, porque como dijo un tipo grande, una de las pocas cosas que pueden saberse y decirse es que en general uno sabe más bien poco. O nada. O casi nada. O un poco de casi nada. Pero bueno, está lleno el mundo de estos adoquines, que mire usted, a la final darían ternura si no fueran, cómo no, y debido a su penosa condición de iluminados, unos pedantes de catálogo. En fin. No importa, allá ellos, que seguro tienen muchos amigos con quienes conversar de cosas importantes...


Los Reyes Magos existen, decía, porque... A ver... Espere, voy a poner un ejemplo prá-ti-coc:

-Los Reyes Magos son los padres.
-¿Perdón?, ¿los padres de quién?
-Sus padres. Los padres de usted.
-Yo sólo tengo un padre...
-Cuando digo los padres me refiero a su padre Y a su madre. "Los padres"...
-¡Aaah!... Ahora sí. Pero vea, mis padres en general no se ponen de acuerdo en nada. Así que para este tipo de, digamos, conspiración como la que usted pretende hacerme creer, menos que menos... Perdóneme que le diga, pero no los veo...
-No hace falta que sean los dos, puede ser sólo uno de ellos...
-Será mi madre entonces... de acuerdo a su teoría. Mi viejo es bastante amarrete...
-Será su madre entonces.
-Seguro, y... ¡Aaah! Empiezo a darme cuenta... O sea que usted dice que mientras yo duermo mis padres se disfrazan de Reyes, se toman el agua, se comen el pasto... ¿Y con el tercero qué hacen? ¿Se alquilan a un morocho pa' que haga de Baltasar?
-¡No, no se disfrazan!... No hace falta, si...
-¡¿Cómo que no?! ¿Me está jodiendo? ¿Y si yo me levanto justo y los cacho? No me diga que me la voy a encontrar a mi vieja en camisón y a mi viejo en zolcillonca... ¿Está loco usted?
-Vea, mi amigo. Usted en ese momento está dormido, así que no importa cómo van vestidos. En cuanto al agua y el pasto, sencillamente, los tiran...
-¡¿Y si me paso la noche en vela?!... ¿Eh?
-No hay que descartar el uso de narcóticos... En fin, ¿entiende ahora?
-Ahá. Ta bienmmm... Y digamé, ¿por qué mi madre... o quizás mi padre, se harían pasar por los Reyes Magos? ¿Eh?

En este punto ya no saben muy bien qué contestarme, porque a todas luces a "los padres" más les convendría hacer los regalos en su propio nombre, en vez de hacerse pasar por otros. Digo, porque si es por hacerse pasar por alguien, mi viejo preferiría hacerse pasar por Perón, por ejemplo, para de paso ir adoctrinándome de chiquito con eso de los niños privilegiados... O Sandokán, que le gustaba. Andá a saber...

Porque, además, si es todo mentira, mire que es rebuscada. Tres fulanos, reyes en esta época de democracias parlamentarias, y, para colmo, magos -y encima, de cada pueblo un paisano-, que se vienen de allá donde el diablo perdió el poncho, con ¡camellos!, y que además son traficantes de especias, piedras preciosas y de regalos que no pagan impuestos... Es todo muy raro, qué quiere que le diga...

Así las cosas, lo invito a pasar a la crónica siguiente.

candombe de reyes (2)

Como para continuar con las reflexiones que veníamos entretejiendo en la crónica anterior, diré que, de todos modos, en ningún caso hay pruebas concretas sobre la inexistencia de los Reyes. Ninguno de estos cachafaces que no creen ha cachado a sus padres in fraganti -y muchísimo menos a los míos, que conste en actas-, sino que sostienen lo que sostienen porque se lo han dicho... ¿Quién? ¡¡¡Sus propios padres!!! ¡Ahijuna con la lobuna!, ¡te agarré, sotreta! Ahí está la clave del asunto, que expondré de la siguiente manera:

Los padres eternamente pugnan por ganar y/o sostener el amor de sus pequeñuelos, pues para eso están en este mundo (para ser magnánimo diré que para algunas otras cosas más también). Pero entre las cosas importantes, para, por lo menos, ser queridos por sus hijos. Mientras los pibes son chicos no hay problema, porque carecen todavía de otros puntos de referencia. Entonces, en esos felices años, el padre de uno es poco menos que Súperman.
Mas cuando, inevitablemente, los niños comienzan a abrirse al mundo, a tener más amigos, a conocer a otros padres, quizás más buenos o simpáticos que el que tiene uno... ese amor incondicional comienza a resquebrajarse y... ¿Qué hacen los padres al notar que su cachorro ya no los mira con admiración y enjundia? ¿Eh? Temen, temen, temen y se angustian, al punto de apelar a una bajeza inconcebible: celosos del amor que los niños profesan a los Reyes, lo más de lo más, deciden aprovecharse de él para sus interesados fines, y les dicen a sus niños que quien les regaló esa magnífica bicicleta verde con rueditas y bocina amarilla y roja fueron ellos. ¡Ellos! ¡¡¡Ellos!!! ¡Usurpadores, por temor, de mágicas coronas! No me haga reír, hágame el favor... El mundo está lleno de incrédulos que se creen cualquier cosa...


Por supuesto, no todos los padres son iguales, pero basta con que uno solo no resista y abra la boca para que el asunto se convierta en una cadena, un virus infame que se propaga a la hora de la siesta en la vereda o en los patios de los colegios... Pa, ¿es verdad que...? Y ahí, inoculada la sospecha, ya la cagamos. Pero, ¿cuál es el lamentable resultado de todo esto?

Que los pibes descreen. Descreen que exista gente buena y generosa en el mundo, sean magos o no, que es capaz, de pura onda, de regalar cosas; descreen en el esfuerzo, porque el regalo ése hay que ganárselo portándose bien, siendo mejor, y no aprendiendo a manipular a los pipiolos que son padres de uno; que no todo, la felicidá por lo menos, se compra con papelitos de curso legal en el yópin de la vuelta...

Qué quiere que le diga, humildemente creo que el mundo es mejor con los Reyes Magos que sin ellos... Como lo demostraremos en la crónica que sigue.

candombe de reyes (3)

Qué quiere que le diga, humildemente creo que el mundo es mejor con los Reyes Magos que sin ellos... decía en la crónica anterior.

Porque incluso si nos atenemos a la tradición cristiana, los Reyes son tres tipos sabios, que la sabían lunga, que se juntaron pa' celebrar el nacimiento de un buen tipo, porque sabían o sospechaban que el gurrumín, en tanto hijo de Dios y a puros milagros, iba a dar que hablar.

Personalmente creo que la idea vale la pena, ya que todos somos hijos de la misma madre y de un mismo padre -al que le guste a ese conjunto lo puede llamar Dios- y, sobre todo, porque todos podemos hacer milagros.

El milagro de entender y de tolerar, el milagro de querer y de dar... El de ser un buen tipo en este mundo feo, y de tratar de ser un poco, sólo un poco mejor que lo que el mundo espera de nosotros; donde nuestros modelos de conducta son los degradados mostrencos que salen en Tinelli; o la inteligencia de Luis Majul, sin ir más lejos... y por no hablar de cosas aún peores.

(la Humi, que junto a los Reyes fue la delicia de
mi infancia, con la tapa del gran Carlos Nine)
En fin, en honor a nuestros queridos Reyes Magos, y en homenaje a todos los buenos tipos que en el mundo han sido y serán, esta noche hacemos un brindis y nos vamos temprano a la cama. Pero no sin antes agregar aquí tres yapas, para aguantar la espera sin comerse las uñas:

La primera, visual, y nada más que un detalle, y sólo por si no tiene nada que hacer y puede colgarse un rato. La primera parte de la película Zeitgeist, una joya que recomendamos ver completa (mal que le pese a Yorsh Dabliú Bush, yúnior). Y lo posteamos aquí no para fomentar polémicas e incredulidades, ni para decir cosas ya sabidas (las manipulaciones del Poder y los pavorosos crímenes que en nombre de la religión cometieron y cometen algunas "iglesias"), sino quizás para hacer notar la increíble belleza y el terrible poder de las metáforas sobre las que venimos conversando.

La segunda, musical. El bellísimo y oscuro Candombe de Reyes, del Jaime Roos en homenaje al rey Baltasar, que salió en el disco Sur allá por el '87...



Y la tercera, literaria, de alguien que supo abordar estos temas profundos con mucha más gracia que uno. De don Alejandro Dolina, un fragmento del capítulo Los Hombres Sensibles, Los Refutadores de Leyendas y los Reyes Magos, del libro Crónicas del Ángel Gris, del '88...

"¿Qué virtud encierra creer en lo evidente? Cualquier papanatas es capaz de suscribir que existen las licuadoras y los adoquines. En cambio se necesita cierta estatura para atreverse a creer en lo que no es demostrable y -más aún- en aquello que parece oponerse a nuestro juicio. Para lograrlo hay que aprender -como quería Descartes- a desconfiar del propio razonamiento. Por supuesto en nuestro tiempo cualquier imbécil tiene una confianza en sus opiniones que ya quisiera para sí el filósofo más pintado.
La incredulidad es -según parece- la sabiduría que se permiten los hombres vulgares.
Nosotros resolvimos apostar una vez más por las ilusiones."


Y con eso, está todo dicho. Quizás, al momento de estar leyendo usted estas páginas, y habiendo dispuesto ya todos los elementos necesarios -a saber: la carta enviada con antelación, agua y pasto en abundancia pa' los camellos, nuestro mejor par de lustrados zapatos- los Habitués estarán durmiendo confiados, aunque con algo de ansiedad. Si mañana comprobamos que los Reyes no nos han dejado nada, no importa. Habrá que tratar de ser más "amables" este año que viene. En síntesis: como veníamos diciendo, ser un poco mejores, que vale la pena transitar el milagro de la vida con un poco más de alegría, de nobleza, de fe en las cosas buenas y, sobre todo, de esperanza.

¡Salú!

3.1.11

taller de guitarra: no es mi despedida

Como no tenemos absolutamente nada pero nada que hacer en estos días más que esperar a que llegue Carnaval, vamos a retomar el taller de guitarra onlain.

Como todo el mundo sabe, las murgas finalizan siempre sus actuaciones con lo que se conoce como Retirada, canción ésta en la que las murgas se esmeran para escribir sus mejores versos porque se centra en la filosófica cuestión de la inevitabilidad del fin, y en la consecuente y melancólica aunque alegre nostalgia (la famosa saudade brasuca) del ya impostergable adiós... Pero, por sobre todas las cosas, y acá está la cuestión más importante, la Retirada es una promesa, la promesa de volver.

Hará unos diez años, por lo menos, el que aquí escribe tuvo la buena suerte de escuchar casi al pasar una canción. Y la emoción fue grande, porque lo primero que se me vino a la cabeza fue pensar que se trataba de la mejor retirada de murga jamás escrita, con todos los elementos que se necesita para ser tal. Esa canción era, es, No es mi despedida, de la Miriam Bianchi, Gilda pa' los amigos.

Ahí va la letra y los acordes, en versión habitué:


Y, sobre el pucho, el tema original, del disco Entre el cielo y la tierra, de 1997, en Re mayor:



¿Qué tul? ¡Qué voz, viejo, qué voz! Y encima dicen que hace milagros... Como los Habitués son gente incrédula, eso ni lo dudan. Porque además firmemente creen que sólo un ángel puede cantar así. Por eso se hicieron hacer, por encargo a un pintor florentino del Renacimiento ducho en ángeles y santos (por lo menos eso dice el quía, aunque me parece que macanea), este cuadro:


Sin palabras. ¡Te queremo', Gilda, te queremo'!

Los Habitués se dieron el lujo de terminar el año canturreando estas estrofas, como no podía ser de otra manera, prometiendo volver, volver, volver... Ahora nomás, che, en febrero...

Yo por tí volveré, tú por mí espérame... No me olvides.
¿Se vemo' en Carnaval? ¡Salú!

31.12.10

carnaval en colectivo

Señores, señoritas, con ustedes el ya mítico bondi habitué 2010, como lo contó el noticias carnavaleras. ¿Te subís al bondi dos mil once? Mirá qué murgón, papu...


Si me permite una humilde sugerencia, no te lo podés perder. Haceme caso, y andá agenciándote el disfraz... Te lo digo por tu bieeeeen...

Señores, señoritas, que terminen bien el año, rodeados de gente querida, y que lo empiecen mejor... Va a estar bueno el 2011...
Hasta febrero, ¡salú!

27.12.10

¡¡¡gracias, che!!!

Se termina el año y creo que no queda nada más por decir, salvo (¿Juan?, ¿Juan Salvo?)... No, Juan agrad... perdón... salvo agradecer:

A la Calesita de Flecha y a los Ñatas Rojas; a los amigos queridos del Espacio Disparate, por todo; a Miguelito Middonno; a Cruzando Caminos y a VamoArriba Trío; a La Luchadora de Flores; a Luciano Pallaro Battagliese y a don Alejandro del Prado; a Pueblo Hace Cultura; ¡a los 4 Payasos Muertos!, y a Compadres del Horizonte; al Diego Robacio y a la Negra Rossi, de la Agenda; a la gente de Chamuyo; al Walter y a la Zule, de Carnaval de Radio; a Zarabanda Arrabalera (y a los hermanos Paltrinieri); a los Centros Culturales del sur; al Colectivo Poético Teatral Vuelos; al Centro de Estudiantes de la Escuela de Arte "Leopoldo Marechal"; a los cumpas laburantes del ex-CCDTyE Olimpo; a Cultura de Lanús, por invitarnos a la Feria del Libro de la UNLa y a la Plaza Auyero; a Café Vinilo (¡gracias, Cheche!); a la Peña AfroCriolla y a Negra Lugumba; ¡a la Lala!; al Café Cultural Criterio; ¡a Aguirre y Gurruchaga!; a los amigos de Los Bohemios de Lugano; a Los Descarrilados del Parque Avellaneda (¡grande, Figu!); al Museo de Arte y Memoria de La Plata, y a la familia de Roberto Santoro; al ciclo Off Side de Estudio Urbano; a don Ricardo Barbieri Aguilar, y a los que se le animaron al concurso; ¡al Pipi Porcel, chiflado de Boedo!; a Antonio; al Centro Cultural El Cántaro y a los hermanos de los Viernes de Rejunte; a todos los anfitriones que nos cobijaron en Carnaval (Los Que Quedamos, Cosa 'e Mandinga, a todos...); ¡¡¡a todos los que se subieron al bondi!!!; a Sanata Bar; al Noticias Carnavaleras...

No tengo acá a la mano los nombres de tantos amigos y amigas, hermanos, compañeros que han estado en todos los lugares y colaboraron, que nos han invitado y nos han ayudado, pero para ellos va también este homenaje y este agradecimiento... Tanta gente creando y apostando al arte y a la cultura popular, en todas partes y en todos los barrios.

Profundamente gracias a la gran familia habitué: padres, madres, tías, tíos, hermanos, primos de todos... A los amores (sin ellos -ellas-, sin ese aguante, nada de esto sería posible)... Y a los hijos, que gracias a la vida no paran de llegar.

Y especialmente gracias a todos ustedes, por estar, siempre. A los que ayudaron a difundir, a los que de boca en boca contribuyeron a que crezca la semilla habitué, a los que nos han alcanzado fotos o videos, a los que bailaron y cantaron con nosotros, a los que nos devuelven un comentario de corazón, o una sonrisa y un aplauso, algo de emoción, o de alegría... Por eso, por ustedes, es que todavía vale la pena.

En fin, y a todos los que no rocé con mi mala memoria... que sabrán disculpar.

Y a Los Habitués, claro. Estos diez, u once, o nueve, o andá a saber, atorrantes con suerte...

Qué añito increíble, viejo... y lo peor de todo es que esto recién empieza...


¡Salute y gracias, che! Se vemo' el año que viene... en Carnaval.

23.12.10

noche de paaaaz, noche de amooooor

A esta altura del partido casi todo el mundo sabe, o sospecha, que el Barba, o sea, Dios, no existe. Si alguno todavía no lo sabe ni lo sospecha es quizás más bien por fiaca, o por estar más ocupado en otras cosas... Pero un cacho más allá de esta, digamos, certeza, no hay demasiado más para decir si, al fin de cuentas, sólo se trata de creer. Creer. Y digo yo, no está tan mal creer en algo. Y no está tan mal dudar, claro.

-Che, Campari, decime una cosita... ¿Dios existe?
-Más bien, papá. Ayer nos estuvimos tomando un vino en lo de Arsenio, ahí en Liniers.

Ah, entonces existe. Si Campari dice que existe, ¿cómo no va a existir? Digo, pa' que se entienda, Dios existe en tanto alguien crea en él. Y no está tan mal, decía, creer en algo que no es uno, que es distinto de uno y que, quizás, sea mejor que uno.

Porque... ¿quién es Dios? O mejor dicho: ¿Qué es, Dios?

Me animo a arriesgar que Dios es una respuesta a terribles preguntas. Porque, digo, está claro que Dios no creo al Hombre -y a la mujer, gracias a Dios- sino al revés: Dios, ese algo que el Hombre llamó Dios, es, por sobre todas las cosas una idea, y un ideal. Y como idea, déjeme que le diga, creo que no es tan mala, digo... Por supuesto, en el medio está el negocio y el interés de los rufianes con pollera y la cucuzita pelada que se postulan como intermediarios, pero ese es otro tema. Por mi parte barrunto que es poco creíble que Dios ande repartiendo credenciales como si se tratara de inspectores de la AFIP o de cualquier repartición pública...

Dentro de algún tiempito, algunos cientos, quizás miles de años, la idea tendrá otro, u otros nombres, pero seguirá siendo la misma cosa. La necesidad de creer que hay, que existe, un orden y un sentido -aunque en definitiva no lo haya-, y una regla, una ética válida para todos. En el que amarse los unos a los otros, o a las otras, sea... la orgía nuestra de cada día.


Todas estas reflexiones de morondanga vienen a cuento porque mañana festejamos en esta parte del mundo el nacimiento de -real o no- un buen tipo. Y está bueno eso, recordar y homenajear a los buenos tipos, sean hijos de Dios o no.

Después el gordo cocacolero ese de mejillas sonrosadas que viene abrigado de coloráu -¡en pleno verano!- que hace tiempo copó el asunto, bien puede mandarse a mudar, que por aquí lo queremos poco. O mejor dicho, lo aguantamos por conveniencia, que a caballo regalado -o calzoncillo, o par de medias- no se le miran los dientes... Pero, ya vas a ver, gordo imperialista, ya vamos a encontrar a un gordito regalón de por estos pagos...

El que esto escribe gusta de pensar en Él, y, en consecuencia, a veces lo deja existir, y a veces no. El problema toda vez que conversan, sospecha el que escribe, o sea yo, es que Él, Dios, a veces mirando este mundo feo deja de creer y cree y dice que Dios no existe... En fin... En esos casos le ofrezco un vino y se le pasa, y me perdona que no crea en él, si total, a él que le importa...

¡Feliz cumpleaños, Flaco! Y toda la felicidá posible pa' tutti il mondo. En síntesis, ¡feliz Navidá, hermanos! ¡Salú!

De regalo, una yapa de, casi, religiosa obligatoriedad:

una sombra ya pronto serás

Parece mentira, parece que no, pero la tribu humana avanza. A pasos pequeños, con costos demasiado altos, pero avanza. Desde el fondo de los tiempos para reclamar lo que le es propio, el don que le ha sido dado. La capacidad de dar un paso más allá de sus instintos feroces... Pa' ser un cacho, justamente, más humanos, y mandar los resabios de inhumanidad a la cárcel de la Historia.

Una sociedad que quiere aprender a vivir en democracia, en libertad, con derechos iguales para todos, con justicia, ayer dijo -y antes de ayer, y antes de antes de ayer, y desde más antes lo viene diciendo- que hay crímenes que no son propios de la humanidad del Hombre y que no pueden ni deben perdonarse, condonarse, amnistiarse o indultarse.


Y es mucho. Tanto que quizás ni nos demos cuenta. Y a la vez todavía es poco. Todavía es muy poco. Muy poco si todavía hay quien no tiene casa ni trabajo. Si todavía hay quienes se van a dormir con hambre. Si todavía el igual es tratado como bestia, o enemigo. Si todavía el Poder, con uniforme o sin él, sigue matando. Como en Soldati, como en Formosa, como en Barracas -como todos los días en el combate sordo, genocidio ciego, hijo de la pobreza y la injusticia, en el que pibes deshumanizados por la pura mala suerte de nacer del vientre equivocado matan por nada a quien no merece morir, y mueren, por mucho menos-.

Pero todo es comienzo, y hay aires de (más) justicia dando vueltas, y la historia sigue. El pueblo argentino viene queriendo y se anima a reescribir su propia historia pa' adelante, su futuro. Y usted, mi muy señor mío, ya no es nada ni es nadie, apenas un hombre que ha de pagar sus crímenes, y que tuvo la suerte, y fíjese usted qué cosas, de tener el juicio que, por usted, a otros les fue negado.

Usted, señor, YA es historia. Ya ha pasado.

¡Salute, Córdoba! 

21.12.10

calesitas y sortijas

Como insinuamos en la crónica de ayer, los Habitués este domingo 26 se van pa'l oeste, a Lomas del Mirador, a darles una mano a los cumpas de Calesita de Flecha, que están llevando adelante una patriada de música y juegos para rescatar y recuperar la calesita del barrio, incendiada intencionalmente por andá a saber qué otarios sin alma.

Con esta presentación, la última del año de verdá, los Habitués se disponen a despedirse del mismo, o sea, del año, de la manera que mejor les sale: comiendo paty y/o choripán en la vedera. Y por ahí, no sé, si pinta, por ahí, se cantan algo...


domingo 26 de diciembre
Calesita de Flecha
Av. Eva Perón al 600, Lomas del Mirador (La Matanza)
desde las 17 hs. - a la gorra
http://calesitadeflecha.blogspot.com

Y después, Navidá y ¡Reyes!; más después a rascarse con las dos manos durante todo enero y, después de después de después... ¡¡¡Carnaval!!!

20.12.10

sortijas y calesitas

En estos tiempos ranas en lo que lo más que se les pide a los pibes, si de jugar hablamos, es el mero acto reflejo de saber utilizar el pulgar o cambiar de canal; espectadores, inmóviles consumidores, los ojos fijos en imaginaciones ajenas...

... Los Habitués siguen prefiriendo el subidón de adrenalina de los deportes extremos. Montar briosos corceles, bravíos, de espuma blanca, esquivar icebergs a todo dar al timón de un transatlántico, lanzarse al abordaje desde barcos piratas, pilotear aviones sobre selvas y desiertos inexplorados, montar elefantes, trenes pioneros, o jirafas... En síntesis:

Esta patota rante de pibes eternos, todavía copa calesitas, a puro taura corazón. Los mueve el deseo límpido y a la vez turbio, gastado, de, en una de esas, el imposible milagro: sacar la sortija que revolotea loca, ilógica, en la mano del Destino en la piel de un calesitero viejo y taimado. Los muchachos se preparan, estudian tácticas, entrenan el saltito, el manotazo y la agarrada al vuelo. Descifran en matemáticas fórmulas las posibles parábolas, las imposibles también; miden alturas, la dirección y la intensidad del viento. Analizan la posibilidad de influir en el ánimo del calesitero haciendo o no morisquetas, representando dramas que lo muevan a la compasión; estiman el valor y la eficiencia de la súplica y/o de la amenaza lisa y llana...


Porque nunca faltan los espíritus menos sutiles, que son legión, en verdad, y como no entienden demasiado de qué va la cosa proponen patotear, o coimear, al Cancerbero, guardián de la sortija, y listo el pollo, mirá qué fácil. Los Habitués sostienen que, así, no tiene gracia, y barruntan, filósofos, que el asunto es un poco más complicado.

Porque si vamos al caso la sortija no es más que un cacho de metal, bello, sindudamente, mas completamente inútil -tan solo un pagaré pa' un premio más bien prosaico y efímero, una vuelta gratarola-. La sortija no sirve para nada, piensan los Habitués, salvo... para agarrarla. Para arrancársela a la mala suerte. Para ganársela. Y ahí está la papa, la madre del borrego. En el camino a recorrer, en la hazaña.

Y de ahí es que los Habitués secretamente esperan, en vez de un modesto triunfo con ayudita, la epopeya, el gol de palomita o de chilena, sacar a bailar a la más linda... Y para eso es necesario que el punto se las ponga difícil. Por eso prefieren a los calesiteros jodidos, crueles e impasibles... Para poder gritarles en la jeta de puro atolondrado júbilo...

A no aflojar, muchachos... Porque ese día, el día en que un ángel compasivo y burlón decida darnos una mano en el revuelo, cuando después del cálculo, el manotazo y la violencia del tirón abramos la mano y esté allí, contra todo pronóstico, el preciado objeto...

Ah, Rosa, Milonguita, ese día... Ese día se reirá a carcajadas el cielo, las promesas todas se cumplirán, tanta batalla vieja tendrá su premio, serán gratuitas toda las vueltas de la vida y alguien... vos, seguramente... te dirá al oído palabras mágicas, un algo así como un para siempre... Ese día con la modesta calma que da el deber cumplido con esfuerzo los Habitués se le reirán sin burla en la cara a la Muerte, la invitarán un vino y la convidarán a hacer las paces, y le dirán, tranquilos, que ya nada, ningún mal, puede hacernos...


En la calesita aprende uno a animarse, a tentar la porción de suerte que un dios indiferente nos guardó en el casillero, y a ser valiente; a resignar pasiones accesorias y a aguantar cuando la mano viene mal barajada; a ser persistente. En definitiva, a ser (un poco) más noble. Qué tanto caprichito de niño malcriado... A ganársela, viejo, poniendo lo mejor de uno y, si no, a llorar a los malvones...

Los Habitués, se suben el próximo domingo, a cara de perro, a la Calesita de Flecha. Mañana daremos más información al respecto. Mientras tanto, y para aguantar la espera, un diamante. Campaneá:


La orquesta de Pichuco, Aníbal Troilo; las voces del Polaco Goyeneche (¡cómo cantaba el Polaco!) y Ángel Cárdenas; de Mariano Mores y Cátulo Castillo, tangazo grabado en 1958, La Calesita.



¡Faaa...! ¡¡¡Carancanfún!!! Por el deseo, y por la hazaña, ¡Salú!

16.12.10

fabuloso plagio, habitué

Bueno, mirá, navegando un cacho por interné acabamos de encontrar esto, ¿a vos te parece?, mecachendié...

Porque parece ser que en las disquerías de Barcelona, y de las Uropas en general, se consigue, contra todo pronóstico, un LP -lonplei para la purretada- de Los Habitués. Y lo que es peor aún, se lo encuentra, en las bateas, bajo el escandaloso rótulo de "ska"...


Vio que los europeos progres son locos de cualquier cosa que parezca más o menos exótica, y mejor que mejor si tiene un par de tambores, un airecito tribal, un amague como de partuza desenfrenada a lo africano o a lo sudaca, en fin, cualquier cosa que les parezca más o menos novedosa, que se ve que allá tienen un embole de milenios...

Así que los tipos a-do-ran cualquier cosa que les venga allende las fronteras y los mares, además de que se sienten super solidarios con los pobres del mundo. Cuestión que (por suerte para nosotros) les viene bien cualquier verdura, a la que le encajan ahí nomás y sin pestañear el simpático mote de uorldmiúsic o "música del mundo", así, a la que te criaste, sin importar que sea de Mali, el Amazonas, el Indostán o de Berazategui, que da lo mismo... Y a poner el tocadisco a todo lo que da y a soñar con las verdes praderas y los búfalos de Villa Albertina, mientras escuchan extasiados un tronar de bombos con platillo y piensan en la diosa Kali mientras mueven la patita a destiempo...

Ahora, en un aparte hay que decir que los quías son locos cuando el asunto les viene en disco. Cuando la uorldmiúsic se les apersona en Barajas pa' tratar de ganarse la vida no se entusiasman tanto. Bueno, como acá, últimamente. En fin...

Así las cosas, los rubios estos se enloquecen y los pícaros aprovechan. Aunque por lo antedicho damos por descontado el éxito que el tango y murga fueyserá ha de tener por aquellos pagos, tenemos que dejar constancia por este medio que el mencionado disco es falso de absoluta falsedad, y no cuenta con autorización nuestra de ningúna índole, de ningún tipo, ni de ninguna tipa. Por otra parte, andá a saber qué cornos tendrá adentro, ya que esta patota rante todavía no grabó nunca nada de nada... Gracias a dios Momo, y por la salú auditiva de engañados y/o desprevenidos posibles compradores.

No importa, nosotros tranquilos, ya van a venir al pie las multinacionales discográficas. Mientras tanto, los Habitués siguen cantando en la bañera, en los teatros y en la yeca. ¡Como éste sábado que viene en Lanús!

"Lanú" rima con "salú", ¿vio? Entonces, ¡Lanú! Digo... ¡Salú! 

Chaucha...

(La foto, de don Miguelito Middonno. ¡Gracias, troesma!)

14.12.10

fin de año en Lanú

Se nos viene fin de año, festejamo' Navidá... y los Habitués se acercan despacito a sus últimas presentaciones de este, digamos, intenso dosmildié...

Partidas, despedidas, nacimientos, esperanza y dolor en éste, el año del Bicentenario que ya se va. Que se va además con bronca y con violencia; la de las injusticias no reparadas, y la otra, la violencia asesina de los mismos de siempre... Pero bué, habrá que transformar la indignación y la impotencia en conciencia común, en manos tendidas, en la mayor lucidez de la que seamos capaces, en compromiso activo que pide poner el cuero...

Volviendo a nuestro barquito de cantores populares, si levantamos la vista, un poquito más allá de Reyes, ahí nomás, espera febrero pa' festejar casi por primera vez, mire, este nuevo Carnaval, recuperado por la gente y para la gente... Por eso, los Habitués se van este sábado para Lanús a la casa de los entrañables amigos del Dispa, el Espacio Disparate, para festejar juntos y juntos, cómo no, pergeniar nuevas batallas...


sábado 18 de diciembre
Espacio Disparate Casa de Artes
¡Fiesta de fin de año!
Sitio de Montevideo 1265, Lanús Este
desde las 19 hs. - entrada libre y gratuita
circo, teatro, juegos literarios, música y, pa'l cierre, los Habitués...
http://espaciodisparate.blogspot.com/

Fiesta en la yeca; parrillita, parra y alegría... ¿Qué más querés?
¡Salú!

11.12.10

tanguito habitué

En sendos días como hoy, 11 de diciembre, de hace como mil años, nacieron (andá a saber dónde) Carlitos Gardel, "la Voz", y Julio De Caro, "la Música" del tango de nosotros. Por eso, por esa cósmica coincidencia, y por la singular importancia de estos dos quías, desde 1977 se festeja todos los años el Día Nacional del Tango...


Nuestra música popular del siglo que pasó que, a pesar de empresarios y turistas, todavía nos dice, todavía tiene algo que ver con nosotros...

Miralo al Polaco interpretando el tan, pero tan bello Naranjo en Flor, de Homero y Virgilio Expósito, en un fragmento de aquella película Sur, de un ahora pre-candidato presidencial (le voy a pedir por favor que no se fije en los peinados de los bailarines, que se cae la magia a la m... En fin, épocas horribles que hemos vivido en el ispa). Y mirá qué lindo el escenario, como le gusta a los Habitués, gratarola y en la yeca, con bombitas amarillas:



¡Feliz día pa' todos los habitués que mantienen a puro bandoneón y guitarras la música y el arte popular! ¡Salú!

URGENCIAS

Llueve. Y llueve a cántaros. Hoy sábado llueve VERGÜENZA. Y llueve rabia, bronca, y odio, y por qué no miedo, ¿algo de esperanza? Llueve algo que se parece al horror, baldes de mierda llueven. Pero sobre todo vergüenza...

Retrocedimos dos mil años en un instante. Racismo y violencia, la peor pulsión de la tribu humana desplegada en todo su horrendo esplendor... Y arriba, abajo o al costado alguien se ríe...

Cada uno encontrará las causas, los culpables, que su buen juicio le permita. Y pensará también quién pierde qué, además de los que pierden la dignidad y la vida, y quién se beneficia (siempre alguien se beneficia) con la muerte, el enfrentamiento y el odio... Pero dejo abiertas las preguntas, no es éste el lugar para intentar una respuesta.

Pero venimos asistiendo a una suma cruel: Mariano Ferreira en Barracas, Roberto López en Formosa, entre martes y hoy ¿cuatro? asesinados en Soldati. Los asesinos son distintos y dispares, las causas, también, pero, un poco más allá del análisis de cada situación específica, de sus causas y causantes, todas, hay que decirlo, tienen una raíz común: focos de injusticia feroz y de explotación (con beneficiarios directos e indirectos) que, a pesar de lo avanzado, persisten con un terrible rostro. Necesidades, que son derechos, y sobre los que hay que operar con URGENCIA y DECISIÓN. Porque ante la muerte (y sin mencionar aquí, o mencionando también, el precio en vidas que se paga todos los días por distintas razones) no hay margen posible.

Mucho menos indiferencia.

Se pueden pensar y analizar, decir o callar muchas cosas, pero nada de lo que se diga o se calle devuelve una vida. ¿Qué se hace entonces YA, ahora mismo? A quien le quepa el sayo que se lo ponga...

Y MauriSSio... ¿sabés qué?,  ¿por qué no te vas un poquito a la reputamadrequeterremilparió...?

Manuel "el Negro" Flores, habitué

8.12.10

biútiful boi

Treinta años desde que a un chitrulo se le ocurrió perpetrar una de las mayores cagadas, por irreparable, de la historia de la música. Y bué, así es la vida... Si los pelotudos llovieran, otra que el Diluvio Universal...

En fin, ese día de hace treinta años en Niú York, John Lennon, Juancito, se iba pa'l cielo justo, justo cuando volvía, estaba volviendo y, fantasía doble, empezando de nuevo.


Pero, en realidad, este es un homenaje doble, y John Lennon en este caso es una excusa para poner nada más una canción en la que un padre le dice a su hijo, hermoso hijo, que la vida es lo que te va pasando mientras vos estás ocupado haciendo otros planes...

Pa' un hermano que ayer, después de nueve meses (además de treinta y cuatro años) de preparación, empieza su vida como padre, de John Lennon, Beautiful boy:



Eso nomás...

Qué semillero, viejo... Vicente Pernod; Camilo, Clara y Juana Bols; Julia, Mateo, Caetano y el que está viniendo Cynar; Sofía todavía sin apellido habitué, y... ¿hay uno más en camino, no? Misterio...

Hay que poblar la patria de hombres buenos y valientes, escuché una vez... Pa' ellos y para todos los pibes nuestros del ispa y del mundo, puro futuro, todo el amor del que podamos ser capaces.  Y ojalá, seguro, que sea mucho. ¡Salú!

7.12.10

la última del año

Señores, señoritas, qué año, y qué fin del mismo... Cambios, movimientos, partidas, llegadas... Muchas decisiones, emociones, acciones y omisiones, suspensiones, metidas de pata, deseos, frustraciones; los Habitués no dan pie con bola y, valga la redundancia, la bola de cristal habitué desde hace rato no transmite. ¿Qué semilla de discordia se plantó en el corazón de la muchachada del barrio, que ya no se saluda con afecto? ¿Qué fue lo que heló sus corazones cantores?


¿Será el dios Momo que nos pone a prueba?, ¿será Carlitos, será San Pocho? ¿Quizás la CIA? Mientras densos nubarrones amenazan el horizonte, la muchachada resiste anarco-peronísticamente, a pie firme en su cáscara de nuez, los embates de las olas en medio del Mar de la Incertidumbre...

Desensillar hasta que aclare, decía un viejo sabio, y canturrear un cacho, que siempre cura el alma y enciende los corazones. Así que, los chochamus afinan las guitarras, le sacan lustre al platillo del bombo, calientan la gola y le prenden una velita a Discepolín pa' que los alumbre...

Y pa' que alumbre su última presentación en Capital Federal –¡faaa, cómo suena!, ¿eh, papu? Las próximas, las que nos quedan antes de fin de año y de Carnaval, en Lanús y Lomas del Mirador–.

Así que me parece, señor, señorita, que no queda otra que venir a brindar por última vez de este lado de la General Paz, allá por los pagos de Saavedra, junto a los Habitués y los amigos de VamoArriba Trío (y de paso se mira las obras de la artista plástica Melanie Mahler). ¿Qué tul? Un golazo. Anote:


sábado 11 de diciembre
Cruzando Caminos
Biblioteca Popular Cornelio Saavedra
García del Río 2735, Saavedra
20 hs. - bono contribución: $ 10

¿Se vemo' ahí? 
¡Salute!

Para más datos sobre las actividades del espacio, pispee:
http://cruzando-caminos.blogspot.com

5.12.10

poder de síntesis

Che, ¡¡¡mirá lo que me regalaron!!! Un Carlitos Gardel ma-né-ti-coc que, además, en una de sus infinitas combinaciones posibles, es una síntesis perfecta de la filofo..., fisiolo..., filisio..., ¡filoso-ideología! libertaria habitué (porque peronistas somos todos) . Pispeá:


Para que además vea de qué se trata: usté lo tiene a Carlitos ahí en calzones, ¿ve?, y le va poniendo los diferentes adminículos magnéticos que se le antojen... Y así. Essspetacular...


En fin, la verdá, una maravilla, para divertirse de lo lindo y en familia.

¡Gracias, Bicho querido!

(no es nuestra intención hacerle propaganda a los fabricantes del invento éste, ya que no nos garpan, pero nos pareció simpático, ¿viste? Así que, nobleza obliga, los quías tienen una página: http://chemagneto.com/gardel.html. Digo, por si se lo quiere comprar para Navidá...)

3.12.10

luche, murguero, luche

Hoy. Sí, señor, señorita, hoy:


Hoy, en Av. Independencia 776, en el local de la CTA, y a partir de las 21 hs., la murga de pibes La Luchadora, de la Asamblea de Flores, festeja y junta fondos para la pilcha ¡que se viene Carnaval! Los Habitués, junto a Pasión Quemera, Los Pitucos, Los que Quedamos, allí estarán.

¡Salute, murguero!

http://asambleadeflores.blogspot.com/

2.12.10

perlitas del once (1)

El barrio de Once, barrio bravo y taura, picante si los hay, tiene, guarda, una perla. Ahí, enfrente de la Plaza Miserere, u 11 de Septiembre, diariamente trajinada por laburantes de paso hacia algún otro cielo mejor o infierno peor, parada de trasbordo, mujeres y hombres de la vida, buscavidas de toda laya, rochos, curdas, los pibes de la gorra y la gorra, esa la de la línea A y la misteriosa H, donde la mugre, la luna pastosa y el apuro se entremezclan en ritmo de birra y cumbia, ahí, ahí nomás está La Perla.

Si hubiera o hubiese algún lector despistado que todavía no sabe de qué se trata este cacho fundamental de historia nuestra, le cuento:


En esa esquina, la de Rivadavia y Jujuy mano al centro, en diagonal justo enfrente de la plaza, a finales de la década del 60 se alzaba (bah, igual que ahora) el bar y pizzería La Perla. Un bar como cualquier otro, o incluso peor, con una innegable virtud: no cerraba de noche. Razón por la cual la pendejada bohemia que venía de La Cueva de Pasarotus, un antro jazzero con aires y (des)peinados nuevos ahí por Pueyrredón al 1700, terminaba de amanecer para morir en las mesas del fondo, naufragando solos y tristes en un mundo de mierda ("abandonado" traducirá el Sr. Tijeras), escapándole a la yuta que insistía que el pelo corto era más limpio y más sano, con la cabeza volada por los Beatles, Bob Dylan, el blus y Jimmy Hendrix, las pastas y la zapán que aúlla (aterrados con la idea de conseguir un empleo "normal"....).


En esa realidad irreal, en plena dictadura, con la música de fondo de los niños buenos del Club del Clan y los giles que cantaban en inglé, en el medio del vacío terrible que dejaba el tango, testimonio antiguo de una otra ciudad que ya no era y que cambiaba vertiginosamente -mientras que, al mismo tiempo, miles de pibes se elegían peronistas o guevaristas y se volcaban a la revolución social-, estos otros pibes plantaron la semilla de, quizás, alguna otra revolución,  a través de una música visceral y rebelde, pacifista y existencial, y, acá está la papa, en castellano.


Tanguito, el rosarino Litto Nebbia con Los Gatos, Los Beatniks de un tal Moris, Javier Martínez y Manal, Miguel Abuelo, Pappo, Pajarito Zaguri, Almendra del flaco Spinetta allá por el Bajo Belgrano, los pibes de Vox Dei en el sur, en Quilmes, algún que otro poeta, en fin... un grupo de enfermos de la cabeza que alumbraron sin querer o quizás queriendo lo que, después, habría de llamarse música progresiva y, después de después, rock nacional.

Y viene a resultar que en el baño de La Perla, en la madrugada del 2 de mayo, día de mi onomástico, para más datos, pero de 1967, Tanguito y Litto Nebbia compusieron La Balsa...

Tenga la amabilidad de pasar... a la crónica siguiente.

perlitas del once (2)

Y todo esto viene a cuento, la crónica anterior, porque hace unos días La Perla actual abrió sus puertas a un ciclo de recitales de aquellos enormes músicos pioneros. Así que si usté se arrima por ahí tenga la suerte de ver a Javier Martínez, por ejemplo, o a Ricardo Soulé, a Alejandro Medina o a Miguel Cantilo, entre otros...

Voy a hacer un paréntesis un poco mala onda: Para los Habitués, bardos callejeros... perdón, que son un bardo de callejeras costumbres, el lugar es medio cheto y frío y es caro, no tanto por el valor de la entrada, que ponele que la pagás igual pa' ver a estos tipos, pero en general te vacunan de lo lindo. Y este comentario quizás sobre, porque uno puede elegir tranquilamente no ir si no le gusta, pero resulta que de repente hay algo de esta música que, nos parece, se tiene que volver a escuchar, y estaría bien que muchos pibes que se dedican al rocanrol tengan la oportunidá de refrescarse un poco el marote y las patas en esas fuentes. Digo, teniendo en cuenta que al rocanrol de ahora, a nuestro humildísimo juicio, le viene faltando un cacho de imaginación, no estaría mal pegarle un repaso a aquellas poesías, a esos acordes que pelaban estos otros pibes hace cuarenta años... No sé, creo, hay algo de futuro ahí... En síntesis, estaría bueno que fuera más barato y vaya muuucha gente joven y de la otra, que bien lo vale.

Volviendo al tema, resulta que el sábado pasado cuatro habitués cuatro en la más rigurosa clandestinidad se apersonaron en la mencionada ex-pizzería para darse el gusto de ver y escuchar a uno de sus héroes más admirados. Y tan tranquilos que estaban cuando el tipo, el quía éste, Alejandro del Prado, mira pa' acá y dice: ¡ah, che! Están los pibes éstos, los Habitués..., ¿me hacen los coros? Para largar ahí nomás la murguita, la de Villa Real...

(relojeá: Alejandro del Prado, ¡Rodolfo García! en la tumbadora y el amigo Luciano...)
¿Qué quiere que le diga? Hacía rato que este galán maduro no soltaba una lágrima (y mire que nos han pasado cosas...). Casi casi como tocar el cielo con las manos...


Yo qué sé, evidentemente uno sigue siendo un pibe y se ve que todavía sueña... ¡Gracias, troesma! 
¡Salú a la cofradía!

Y van dos yapas, pa' darnos el gusto. Con los coros del lugar, la murguita del '81, de Del Prado y Jorge Boccanera (del disco Dejo Constancia, del '82); y Salud a la Cofradía, de Del Prado sobre una poesía de Raúl González Tuñón, en vivo en el año 1987: